Una libia hace el signo de la victoria tras votar - luis de vega

Libia vota en un ambiente de fiesta pese a los incidentes en el este

En Ajdabiya y Brega los comicios han tenido que suspenderse. En Trípoli, la capital, hay largas colas de ciudadanos orgullosos ante las urnas

luis de vega,
enviado especial a trípoli Actualizado:

El pasado 20 de octubre Muamar Gadafi era capturado y matado en Sirte y hoy, menos de nueve meses después, Libia celebra sus primeras elecciones nacionales en medio siglo. Para la inmensa mayoría, aunque algunos grupos en el este del país piden el boicot, es la medicina necesaria con la que dar definitivamente un empujón a la complicadísima transición que vive el país.

En el este los ataques y la violencia de los que se oponen al reparto de escaños en la nueva Asamblea han impedido, al menos de manera temporal, que la votación pueda celebrase en las ciudades de Ajdabiya y Brega, informa Efe. Esa región, con Bengasi de capital, es la zona más irredenta y la que más temores despierta entre las autoridades por los incidentes vividos en los últimos días.

A unos mil kilómetros al oeste de allí, en la capital, Trípoli, la jornada se desarrolla con normalidad y en medio de un ambiente festivo. El calor desde que a las ocho se han abierto los colegios no ha echado atrás a los votantes, muy numerosos en las primeras horas ordenados en largas colas. Sin experiencia ninguna, la mayoría de los votantes, mujeres por un lado y hombres por otro, necesitaban ser instruidos sobre los pasos a seguir. Para los más mayores, la última vez fue antes de que Gadafi ocupara el poder en 1969. Para la mayoría, será el primer contacto con las urnas.

«Este es un día de fiesta», resume la joven Malak Abushrat, de 23 años, interventora en el colegio Sola del barrio de Daara. «Es la primera vez que vivimos la democracia», dice con una sonrisa en los labios. En la urna que se halla junto a ella, introduce su papeleta Naima Mabruk, una mujer de 70 años que ya votó en los tiempos de la monarquía pero que considera que «esto es más importante». Tras ella un grupo de mujeres enseñan orgullosas sus tarjetas electorales. Aproximadamente el 80 por ciento de los libios con derecho a voto se han inscrito en las listas, un total de 2,8 millones de personas. «Los libios sorprenderán al mundo», ha dicho el primer ministro transitorio, Abderrahim Al Kib, tras depositar su voto en Trípoli.

En la calles, los coches recorren las calles con banderas mientras los que ya han ejercido su derecho al voto muestran sus dedos con la marca de la tinta. «Este es el dedo de la libertad», dice un hombre orgulloso a este enviado especial levantando el índice hacia el cielo en el barrio de Fashlum, uno de los que protagonizaron los primeros levantamientos contra el gadafismo.

A pocos metros, una pintada muestra en un muro al difunto Gadafi caracterizado como una rata huyendo de un espray de la marca «17 de febrero», día que comenzó oficialmente el levantamiento. «Fashlum, la chispa», se lee en grande en el grafiti. De fondo, los altavoces de la mezquita repiten una y otra vez sin descanso «¡Alá es grande!» y los agentes de tráfico dan paso a los vehículos ataviados con los nuevos colores nacionales haciendo aspavientos festivos.

Por los colegios se ven a los observadores internacionales, que no han podido acceder a algunas de las ciudades de la zona desértica del país, como Sebha o Kufrah, porque no es posible garantizar su seguridad debido al conflicto abierto todavía por las milicias y las luchas tribales.

Los libios eligen una asamblea de 200 integrantes que será la encargada de sustituir al Consejo Nacional Transitorio (CNT), un gobierno provisional no electo salido de la revolución. En apenas unos meses han nacido más de 130 partidos y más de 2.500 candidatos van en las listas de independientes. En un golpe a última hora que ha sorprendido a muchos, el CNT ha quitado a esa Cámara la capacidad e nombrar a la comisión que se encargará de redactar la nueva Constitución, supuestamente serán elegidos en otros comicios.

En la tarde del jueves un helicóptero que llevaba material electoral fue atacado cerca de Bengasi y una de las personas que llevaba el material murió. En los últimos días almacenes de papeletas y urnas han sido también saqueados y atacados en esta zona del país, que protesta por que consideran que el número que les han asignado de escaños -60 de 200- en la Cámara que hoy se elige es insuficiente.

Las manifestaciones a favor del boicot por parte de grupos de ciudadanos que defienden la creación de un estado federal en la región este del país, donde se concentra el grueso de la producción de petróleo, han aumentado en las últimas semanas. Los llamados federalistas han llegado a tomar dos días antes de las elecciones algunas plantas de exportación de crudo, que supone la base esencial de la economía del país, para presionar a favor de sus reivindicaciones.

Algunos de ellos llevan fotos del general Abdelfatah Yunes, jefe militar de los rebeldes asesinado el verano pasado cuando regresaba desde el frente a Bengasi. Su muerte causó un estruendo en la revolución y sigue sin aclarar. No se descarta que tras su asesinato estén las luchas internas para controlar el poder entre los propios opositores al régimen de Gadafi o incluso las sospechas de que Yunes pudiera ser un submarino.

60% de participación

La participación en las primeras elecciones democráticas en Libia en más de seis décadas ronda el 60 por ciento, según ha asegurado este domingo el presidente de la Comisión Electoral libia, Nuri al Abbar. Un total de 1,6 millones de personas han votado bajo la atenta mirada de alrededor de 200 observadores internacionales y estatales, de acuerdo con las primeras previsiones desveladas por el máximo órgano electoral en Libia.