Condenado un periodista opositor tunecino a pagar 50 euros por beber vodka
Sufian Chourabi fotografiado en la capital tunecina a finales de septiembre - luis de vega

Condenado un periodista opositor tunecino a pagar 50 euros por beber vodka

Chourabi, primer reportero que llegó a la ciudad donde se inmoló el vendedor ambulante que desencadenó la Primavera Árabe, acusa a los islamistas de querer acabar con su reputación

madrid Actualizado:

Un tribunal tunecino condenó el pasado martes al periodista y bloguero opositor Sufian Chourabi a pagar 104 dinares (unos 52 euros) por embriaguez pública (cuatro dinares) y atentado contra la moral pública (cien dinares). «Ennahda quiere acabar con mi reputación», dijo Chourabi a ABC un mes antes de que se hiciera pública la sentencia, que ya ha sido criticada por la ONG Amnistía Internacional (AI).

Este joven de 30 años, que va a recurrir el veredicto, era ya conocido por sus escritos contra el régimen del depuesto presidente Ben Alí. Ahora sigue con su cruzada con los islamistas que se han alzado conn el poder tras las elcciones de hace un año.

Chourabi, como él mismo explicó a este enviado especial, fue detenido cuando pasaba la noche en compañía de otros dos amigos -un hombre y una mujer- en una tienda de campaña que habían instalado en una playa a un centenar de kilómetros de la capital. En el interior, supuestamente, la Policía halló una botella de vodka.

Todo ocurrió el pasado mes de agosto, coincidiendo con el mes sagrado de Ramadán en el que los musulmanes ayunan durante el día. La misma sentencia ha recibido su amigo Mehdi Jelassi, su compañero de velada.

El periodista no duda en calificar todo el proceso de montaje por parte de las autoridades. Si no, explica con una sonrisa, no se explica cómo pudieron presentarse en aquella playa desierta en medio de la noche los agentes y que luego les acusaran de emborracharse en público.

«Estas condenas deben ser anuladas y las autoridades tunecinas abstenerse de perseguir a individuos que ejercen libremente sus derechos fundamentales», ha dicho Amnistía Internacional en un comunicado.