Un policía vigila a un grupo de refugiados en Suecia
Un policía vigila a un grupo de refugiados en Suecia - EFE

Suecia podría hacer radiografías para intentar adivinar la edad de los refugiados

La oposición asegura que muchos adultos ocultan su fecha de nacimiento para no ser deportados

ESTOCOLMOActualizado:

La llegada de más de 35.000 menores no acompañados a Suecia en busca de asilo está poniendo contra las cuerdas al Gobierno del país que, ante la presión de la oposición y la ciudadanía, no descarta utilizar pruebas de rayos X dentales y de muñeca para determinar la edad de los refugiados incluso con la oposición de médicos y abogados.

El año pasado, Suecia acogió a cerca de 163.000 refugiados, la mayor cifra per cápita registrada en Europa, de los cuales un quinto, unas 35.000 personas, eran menores no acompañados. El gran número de menores que el país tiene que atender ha saturado los servicios: las escuelas y los centros de acogida están muy por encima de su capacidad.

Suecia ha tenido que establecer 70.000 plazas extra en los colegios para atender a los refugiados, además de las 100.000 que debe cubrir cada año para los alumnos que entran por primera vez en el sistema escolar, independientemente del curso en el que se adscriban, incrementando los gastos fiscales a los que debe hacer frente el país.

«Los menores no acompañados representan un 20 por ciento del total de solicitantes de asilo, pero cuestan cerca de la mitad del presupuesto para los inmigrantes», ha criticado un diputado del Partido Moderado, Hanif Bali, un iraní que a los tres años de edad llegó al país bajo la condición de menor no acompañado.

Muchos ocultan su edad

La oposición sueca reclama el empleo de pruebas médicas que permitan determinar la edad de los refugiados, pues afirman que muchos adultos ocultan su edad real para no ser deportados o disfrutar de mejores ventajas, como el acceso a hogares y escuelas. Ante esta situación, el ministro de Inmigración, Morgan Johansson, ha ordenado realizar más entrevistas y controles de identificación, aunque sin carácter médico, a la espera de las propuestas de reforma previstas para abril. «De momento, se están realizando muy pocas estimaciones de edad en Suecia», ha informado el director para asuntos legales de la Agencia Migratoria de Suecia.

La incapacidad de las autoridades para desarrollar pruebas médicas (como radiografías dentales o de muñeca) ha frustrado los esfuerzos gubernamentales para confirmar las edades de los refugiados. En noviembre, el Ejecutivo anunció su intención de practicar este tipo de exámenes para evitar la llegada de más menores no acompañados al país; no obstante, la comunidad médica ha rechazado practicar estas pruebas, que tachan de imprecisas. «Creemos que para tomar una decisión que tiene tan graves consecuencias en la vida de una persona se requieren pruebas más eficaces», ha afirmado el portavoz de la Sociedad de Pediatría de Suecia, Anders Hjern.

Incluso sin exámenes médicos, la edad de 667 menores fue «ajustada» el año pasado, de acuerdo con el Ministerio de Justicia. Una cifra que dobla los 363 casos registrados a lo largo de 2014. No obstante, muchos países de la Unión Europea practican este tipo de pruebas, en Austria se permiten realizar exámenes genitales y radiografías dentales a los refugiados para determinar su edad, mientras que en Italia pueden realizarse pruebas de rayos X con una orden judicial.