El presidente VladimirPutin y su homólogo norcoreano, Kim Jong-un - AFP | Vídeo: ATLAS

Rusia anuncia por sorpresa una cumbre de Putin y Kim Jong-un a dos días del comienzo

Ambos mandatarios «discutirán sobre las vías de arreglo del problema nuclear en la península coreana (...) pero siempre mediante medios políticos y diplomáticos»

Corresponsal en MoscúActualizado:

El Kremlin informó a mediados de mes de que, antes de finales de abril, tendría lugar en Rusia el primer encuentro entre el presidente Vladímir Putin y el líder norcoreano Kim Jong-un. Después siguió un mutismo oficial total y especulaciones de la prensa rusa sobre la posibilidad de que la cumbre se celebrara en Vladivostok, extremo que el diario Kommersant dio por hecho el lunes sin que nadie de la Presidencia rusa lo confirmase.

Este martes, el asesor de Putin de política exterior, Yuri Ushakov, anunció por fin que el evento se está preparando y que se producirá el 25 de abril efectivamente en Vladivostok. Ushakov pidió disculpas a la prensa por no haberlo revelado antes y por no poder dar detalles más precisos, ya que Corea del Norte ha pedido secretismo máximo por «motivos de seguridad».

De hecho, en la página web del Kremlin todavía este martes no aparecía ninguna convocatoria oficial para la prensa en relación con la reunión de ambos jefes de Estado ni ningún tipo de información sobre horarios, composición de las delegaciones o posible rueda de prensa conjunta tras el final de las conversaciones. Según Kommersant, la cumbre se desarrollará en la isla Russki, sede ya de otros acontecimientos en el pasado como la cumbre de APEC de 2012, en un complejo universitario. Habrá primero un cara a cara de ambos dirigentes, después continuarán ampliando la reunión a las delegaciones y finalizarán con una gran recepción.

Según Ushakov, Putin y Kim «discutirán sobre las vías de arreglo del problema nuclear en la península coreana (...) pero siempre mediante medios políticos y diplomáticos». El asesor presidencial admite que se observa «cierta estabilización» de la situación en la península coreana gracias a las reuniones mantenidas entre las dos Coreas y a las cumbres entre Kim y el presidente estadounidense, Donald Trump, esfuerzos que Rusia considera muy positivos.

Sin embargo, en el Kremlin se estima que el fracaso de la última reunión entre Trump y Kim, el pasado mes de febrero en Hanói, se debe a que Washington persiste en mantener el régimen de sanciones. Este aspecto es el que Moscú pretende aprovechar para convertirse en un protagonista esencial del proceso hacia la desnuclearización de la península coreana actuando como abogado. Así viene haciendo en relación con otros países como Cuba o Venezuela, en donde exige el levantamiento de las sanciones.

Según los medios de comunicación rusos, Kim utilizará en Vladivostok su limusina y hará el viaje desde Piongyang a bordo del mismo tren blindado que utilizó su padre Kim Jong-il en su viaje a Rusia de hace ocho años. La llegada de Kim Jong-un a Vladivostok está prevista para hoy miércoles y, tras los encuentros del jueves, permanecerá allí también el viernes para visitar la ciudad y los principales lugares de interés turístico y cultural.

Moscú, al igual que Pekín, se siente más próxima a Pyongyang que a Seúl, Tokio o Washington. Fue en la época soviética uno de los aliados principales del régimen comunista norcoreano. El anuncio de las dos cumbres entre Kim y Trump causaron celos en el Kremlin, en donde no quieren perder protagonismo en un asunto que consideran vital para la paz mundial y para la imagen internacional de Rusia.