Elecciones EE.UU. 2012: Los retos del próximo presidente
La Casa Blanca, tras el paso del huracán Sandy el pasado 30 de octubre - efe

Elecciones EE.UU. 2012: Los retos del próximo presidente

Los intereses económicos y geoestratégicos marcarán la agenda de la Casa Blanca

corresponsal en washington Actualizado: Guardar
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Volver a una situación de claro crecimiento económico y pleno empleo, resolver la transición en Afganistán, superar las trincheras ideológicas que bloquean el Congreso estadounidense, prevenir que Irán tenga la bomba nuclear y mejorar la competitividad propia ante el surgimiento de China, son algunos de los retos que el próximo presidente de Estados Unidos tendrá sobre su mesa para los próximos cuatro años. El nuevo mandatario tendrá una inequívoca agenda, marcada al fin y al cabo por los intereses económicos y geoestratégicos de Estados Unidos.

Creación de empleo

La creación de entre 12 y 15 millones de puestos de trabajo en el sector privado, contemplada en los programas electorales de los dos candidatos, es la prioridad presidencial en política interna. Se estima que la cifra puede alcanzarse con un crecimiento anual que supere el 2% del PIB, al que este año aún no se llega.

Reducción de la deuda

El asunto más urgente que hay sobre la mesa de madera de la Sala Oval de la Casa Blanca es la urgente reducción del déficit fiscal, con el fin de hacer frente a los más de 16 billones de dólares de deuda que tiene EE.UU. Washington se encuentra ante lo que el mundo político llama el «precipicio fiscal»: antes de que termine el año debe haber un acuerdo para reducir el déficit presupuestario; si ese acuerdo no llega, demócratas y republicanos verán afectadas algunas de sus partidas predilectas (Defensa y gasto social, respectivamente) en un recorte de 500.000 millones de euros.

Reforma de impuestos

A pesar de la confrontación entre los dos partidos en el Congreso, alguna solución deberán encontrar sobre el sistema de impuestos, sobre la que hasta ahora no se han puesto de acuerdo. La necesidad de más ingresos para equilibrar el presupuesto requerirá cesiones parciales en los planteamientos de cada bando. El conflicto político se suavizaría si la generación de mayor actividad económica permite más ingresos para las arcas federales sin necesidad de grandes retoques impositivos.

Competencia de China

Durante toda la campaña electoral ha habido una cuestión latente. ¿Se encuentra Estados Unidos en declive? La pregunta sobre todo responde al desasosiego que en muchos produce la emergencia de China. Ambos candidatos expresaron su confianza sobre las posibilidades futuras de EE.UU. Que éstas se materialicen, dependerá de avances en educación, investigación y competitividad. Al mismo tiempo, cualquier Administración estadounidense reforzará sus exigencias para que China cumpla con las reglas de libre comercio.

Independencia energética

La meta de la independencia energética por parte de Estados Unidos ha sido invocada por ambos partidos en estas elecciones, aunque planteada con diferente velocidad. Con grado variable, habrá más autorizaciones para nuevas prospecciones gasísticas y petrolíferas, y la controvertida técnica del «fracking» seguirá extendiéndose. Deberá haber un nuevo intento de consenso sobre polémicos trazados de gaseoductos.

Salida de Afganistán

Se mantiene el calendario para la salida de Afganistán de las tropas estadonideses para finales de 2014. Una negociación con las autoridades afganas deberá fijar el volumen del contingente que seguirá estando en el país, no ya como fuerza de ocupación, sino de apoyo a los efectivos de seguridad afganos. Una negociación similar fue frustrada en Irak, pero en esta ocasión Kabul es la primera interesada en esa presencia, ante el riesgo de colapso frente al empuje talibán.

Parar los pies a Irán

El objetivo es impedir que Irán pueda tener una bomba nuclear. Pasadas las elecciones pueden haber contactos directos entre Teherán y Washington, aunque eso no desactiva el riesgo de un ataque. Una nueva jura de presidente siempre supone, además, un poder recomenzar conversaciones para un acuerdo de paz palestino-israelí, ahora dejadas de lado por muertas.

Qué hacer en Siria

La agenda internacional tiene un asunto prioritario: cómo derribar el régimen sirio sin una implicación que acabe llevando a la intervención militar. Washington probablemente aumentará su compromiso con dotar de armamento a la oposición de Al Assad y podría llegar a participar en una zona de exclusión aérea.

Liderazgo sin gastar dinero

Los próximos años van a ser una continuidad en un punto especialmente estratégico: la campaña de ataques con aviones no tripulados o «drones», utilizada contra elementos de Al Qaida en Pakistán, Yemen y Somalia. Aparte de su eficacia -controvertida por muertes «colaterales» y su secretismo (las operaciones dependen de la CIA)-, los «drones» permiten mantener la acción de Estados Unidos con menos presencia material y de tropas, en un tiempo de severas restricciones presupuestarias.