La Policía durante un asalto a la sede de Unpacu
La Policía durante un asalto a la sede de Unpacu - Unpacu

El régimen cubano reprime con violencia y detenciones protestas contra la violación de DD.HH.

Las protestas coinciden con la visita a la Isla de la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la UE, Federica Mogherini

Corresponsal en La Habana Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Durante la jornada de este domingo el régimen cubano desplegó en toda la Isla un operativo policial, sin precedentes, que tuvo como objeto reprimir violentamente una manifestación nacional que habría sido convocada por sectores de la oposición, dentro y fuera del país. Según un informe de la ONG Cuban Prisoners Defenders, durante la jornada de ayer y las dos precedentes se produjeron un centenar de detenciones de opositores y al menos cinco allanamientos.

«Salgamos a los parques y otros lugares públicos de nuestro país, para expresar nuestra solidaridad con las valientes Damas de Blanco, los periodistas y artistas independientes, los defensores de las libertades religiosas, los activistas LGBTI, y todas las personas y organizaciones pacíficas que promovemos el respeto a los derechos humanos y el cambio de sistema hacia la democracia»; instaba el llamamiento que habría concitado la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y la plataforma CubaDecide.

La llamada manifestación de los girasoles, que sería convocada para el día en que los cubanos veneran a su santa patrona, la Virgen de la Caridad del Cobre, surgió tras el anuncio de la visita a La Habana por parte de la Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, Federica Mogherini, quien se reunirá con el Ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, este lunes 9 de septiembre.

Federica Mogherini camina junto al canciller cubano, Bruno Rodríguez, durante su encuentro este domingo en La Habana
Federica Mogherini camina junto al canciller cubano, Bruno Rodríguez, durante su encuentro este domingo en La Habana - EFE

Reportes en días previos a este domingo denunciaban que, como parte del «megaoperativo» represivo, fuerzas de Tropas Especiales y la policía política ejecutaron el allanamiento violento de la sede principal de la Unpacu, en Santiago de Cuba, que incluyó el encarcelamiento de una veintena de activistas y la suspensión de los servicios de telefonía celular y datos móviles contra defensores de los derechos humanos, periodistas independientes y miembros de organizaciones opositoras en toda la Isla.

El productor y activista Michel Matos, miembro del Movimiento San Isidro, había denunciado, durante la víspera del 8 de septiembre, lo que consideró «nerviosismo y represión» del régimen en la Isla ante una convocatoria masiva que busca aunar a los cubanos bajo la devoción religiosa.

«Han cortado o reducido internet hasta lo insoportable, han escondido con celo los girasoles, se reportan llamadas amenazantes de teléfonos ocultos y postas de la Seguridad del Estado en todos los espacios cívicos»; señaló Matos, quien también afirmó que estas acciones de la policía política se corresponden con «el modelo de vida insostenible a que han condenado a los cubanos, a los libres y a los que esperan dormidos… pues todos sienten iguales».

Portar un girasol -flor que representa la ofrenda que rinde culto a la Caridad del Cobre- habría sido parte del llamamiento para que desde las 10 de la mañana del domingo, cada ciudadano ofreciera su muestra de «solidaridad y firmeza» contra la represión «por motivos políticos y de las violaciones a los derechos humanos del pueblo cubano».

Detenciones en agosto

Un documento del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) indicó que hasta agosto de 2019 habrían ocurrido en la Isla 1.985 detenciones arbitrarias, además de numerosos casos de allanamiento de viviendas, citaciones ilegales, prohibición de viajes al extranjero y domicilios sitiados, así como el aumento del uso excesivo y arbitrario de la fuerza por parte de la Policía Nacional contra ciudadanos que muestran su descontento.

Sin embargo, a pesar de la movilización de elementos represivos del régimen, en al menos seis provincias del país se informó sobre la aparición de carteles y letreros con consignas que llamaban a la protesta de los girasoles.

La manifestación de los girasoles se produce además «en respuesta al incremento de la represión del régimen contra la oposición pacífica y la ciudadanía en ocasión de la celebración del Consejo Conjunto entre la dictadura y la Unión Europea (UE)»; según explicó el comunicado firmado por la Unpacu y CubaDecide.

El Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación de la UE y Cuba -primer pacto bilateral aprobado en 2017- ha sido rechazado en ocasiones anteriores por los opositores cubanos, quienes exigen que se ponga punto final a dicho acuerdo al considerar que «no puede continuar ignorándose el agravamiento de la represión en Cuba, y es hora de paralizar y de presionar a las autoridades cubanas».

Participació de la sociedad civil

El pasado 23 de agosto una coalición de opositores y miembros de la sociedad civil enviaron una carta a la ministra de Relaciones Exteriores del Reino de Suecia, Margot Elisabeth Wallström, con el propósito de que interceda a favor de la participación «de la sociedad civil independiente cubana en todo su espectro» en la próxima ronda de conversaciones con la Unión Europa programada para el próximo mes de octubre.

«Sabemos que en el próximo mes de octubre se producirá una nueva ronda de diálogo entre organizaciones de la sociedad civil de la Unión Europea y organizaciones de la sociedad civil cubana. Sería esta una buena oportunidad para que organizaciones de la sociedad civil de Europa, que así lo deseen, puedan reunirse con organizaciones de la sociedad civil independiente cubana en todo su espectro. Una señal de que el diálogo europeo es también un diálogo con todo el pueblo cubano», reflejaba la carta.

Durante la jornada del domingo las calles habaneras se encontraban militarizadas por fuerzas conjuntas de las Fuerzas Armadas y el orden interior, mientras la Seguridad del Estado recrudeció el hostigamiento a centenares de personas entre opositores, activistas y periodistas independientes.