Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, buscados por el caso Skripal
Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, buscados por el caso Skripal - Reuters

Putin dice los sospechosos de envenenar a Skripal «no son criminales»

Rusia localiza a Alexander Petrov y Ruslan Boshirov, los dos implicados en el ataque con Novichok al exagente ruso

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El Foro Económico Oriental de Vladivostok celebrado mientras en las inmediaciones tienen lugar las mayores maniobras militares de la historia de Rusia, deparó ayer a sus asistentes una inesperada sorpresa. El presidente ruso, Vladímir Putin, intervenía en la sesión plenaria y le preguntaron sobre Alexánder Petrov y Ruslán Boshírov, de quienes Londres sospecha que envenenaron al exagente ruso, Serguéi Skripal, y a su hija Julia el pasado mes de marzo. Putin reconoció que son ciudadanos rusos, están identificados y se sabe su paradero, pero aseguró que «son civiles». «No hay nada en esto de especial, no son unos criminales», subrayó.

El jefe del Kremlin empezó respondiendo a la pregunta diciendo que «Por supuesto, estuvimos mirando qué gente era esta. Sabemos quiénes son, los encontramos». «Espero que ellos mismos aparezcan y nos lo cuenten, sería lo mejor para todos», prosiguió Putin. Eso sí, subrayó que «no hay nada en esto de especial ni criminal, se lo aseguro».

El periodista del canal público ruso «Rossiya-1», Serguéi Briliov, que estaba moderando el debate, preguntó tres veces, ya que el primer mandatario ruso no lograba oírle, si Petrov y Boshírov son civiles, y recibió por respuesta a la tercera que «¡claro, civiles!». Putin llamó después a los dos sospechosos instándoles a dirigirse a los medios de comunicación «para que cuenten su versión». Briliov expresó el deseo de que acudan a su programa semanal «Vesti» (noticias), que se emite cada sábado.

Conversación telefónica con Petrov

Esta televisión rusa precisamente mantuvo el martes una conversación telefónica con Petrov, cuyo audio figura en su página web, pero no quiso decir nada en relación con las acusaciones que le hacen en Londres. «Por ahora no quiero comentarlo. Tal vez, más tarde. Creo que la semana que viene», declaró el presunto envenenador. El hecho de que no comparezca ya mismo, a juicio del experto del Centro Carnegie de Moscú, Alexánder Báunov, «tal vez se deba a que no tiene preparada todavía una historia verosímil».

Se da la circunstancia de que, desde que, el pasado 5 de septiembre, la Fiscalía británica y Scotland Yard dieran a conocer los nombres de Petrov y Boshírov y asegurasen haber recogido suficientes pruebas contra ellos de su implicación en el ataque contra los Skripal con gas de uso militar «Novichok», Moscú ha negado constantemente saber nada de ellos, puso en duda la autenticidad de sus fotos, distribuidas por el Reino Unido, y hasta exigió las huellas dactilares para poder iniciar una investigación propia.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aclaró ayer que Putin no conoce personalmente a Petrov y Boshírov ni ha mantenido con ellos ningún tipo de contacto. Por su parte, Alexánder Shulguín, representante de Rusia ante la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), sostuvo ayer en La Haya que ninguno de los dos sospechosos son militares ni pertenecen a ningún servicio de inteligencia ruso.

Moscú cuestiona las pruebas

La primera ministra británica, Theresa May, anunció la semana pasada que Petrov y Boshírov son agentes del GRU, el servicio de inteligencia del Ejército ruso. «Es una acusación totalmente infundada», insiste Shulguín. Según sus declaraciones, «puede que los organizadores del envenenamiento (...) quisieran influir en las elecciones presidenciales que se celebraron en Rusia el mes de marzo», el día 18 exactamente. Los Skripal fueron envenenados justo dos semanas antes en Salisbury.

Un portavoz de la primera ministra británica calificó ayer de «mentiras» lo que dice Moscú. «Hemos pedido en repetidas ocasiones a Rusia que explique lo que ocurrió en Salisbury en marzo, y ellos han respondido con ofuscación y mentiras», dijo a los periodistas ese portavoz de Downing Street. Londres ha emitido una orden de búsqueda y captura contra Petrov y Boshírov, pero en Rusia está en vigor una ley que impide que sus nacionales puedan ser extraditados a otro país para responder ante la justicia.