Antonio Brencich, profesor de Construcciones de cemento armado de la Universidad de Génova
Antonio Brencich, profesor de Construcciones de cemento armado de la Universidad de Génova - ABC

«El puente estaba tan deteriorado que era imposible tenerlo bajo control»

El profesor de Construcciones de cemento armado de la Universidad de Génova, Antonio Brencich, explica a ABC los gastos de mantenimiento del puente Morandi

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Antonio Brencich, profesor de Construcciones de cemento armado de la Universidad de Génova, fue el primer técnico que, en contra de una corriente mayoritaria, advirtió en el 2009 y en el 2016 que el puente Morandi estaba mal proyectado. Hoy se le ve profundamente apenado, porque, según dice a ABC: «ver este puente desplomado es como recibir un puñetazo en el estómago».

-Del puente Morandi, inaugurado en 1967, se decía que era una obra maestra. ¿Por qué usted decía que, al contrario, se trataba de un fracaso de la ingeniería?

-En efecto, muchos han dicho que el puente era una obra maestra y esto ha impedido razonar cómo deben hacer los técnicos. El Morandi no es un monumento, sino un puente. Eran necesario demasiado dinero para mantenerlo. Había que hacer lo mismo que con un automóvil: si un coche se rompe todos los meses y debe ir al mecánico continuamente, uno se cambia coche y compra uno nuevo. Con ese puente había que haber hecho lo mismo.

-Entonces, ¿no se ha tratado de un problema de mantenimiento como muchos dicen en estos días?

-No ha sido un problema de mantenimiento, sino que este es un puente tan enorme con tantos problemas de corrosión y deterioro que era casi imposible tenerlo bajo control al cien por cien. Esta tipología de puente –son tres en todo el mundo- se ha demostrado muy vulnerable, muy débil, requiere presupuestos de costes muy elevados y, por consiguiente, era necesario no pensar en repararlo, sino demolerlo y reconstruirlo.

-El fiscal jefe de Génova, Francesco Cozzi, dice que cuando el puente se proyectó pasaban camiones de 40 toneladas, y hoy su carga, incluyendo la del propio vehículo es de 80-100 toneladas. Si esto es así, ¿serán muchos los puentes en riesgo?

-Lo que dice Francesco Cozzi es una estupidez. El fiscal conoce la ley pero no la técnica. Es una estupidez porque los puentes, incluso hace cincuenta años, eran proyectados para que pudieran estar llenos de coches de combate que pesan mucho más que los camiones. Si ha habido un aumento de peso del 15-20%, es un incremento que para un puente si está bien proyectado no tiene ningún significado.

-El vicepresidente del gobierno y ministro del interior, Matteo Salvini, a la hora de buscar responsables señala también a la UE por la exigencia de vínculos presupuestarios, lo que impediría, según él, destinar más recursos a las infraestructuras...

-Yo tengo un punto de vista muy diverso de lo que dice el ministro. Yo nunca he escuchado que no hay dinero cuando hay una situación de peligro.

-El primer ministro, Giuseppe Conte, anunció que se procederá a quitar la licencia de la autopista a la concesionaria Autostrade. ¿Está justificado su argumento de que el ejecutivo adopta esa decisión porque la justicia es demasiado lenta?

-Aquí hay algún equívoco, porque el ministerio de Transporte ha nombrado una comisión de investigación que se reunirá por primera vez este viernes. Y hasta que esta comisión no entregue las conclusiones, no creo que el Gobierno vaya a adoptar ninguna decisión.

-La concesionaria ha replicado la decisión del Gobierno y aseguró que podría hacer un nuevo puente en cinco meses. ¿Esto es posible?

-Eso es una tomadura de pelo. Porque para tirar el puente Morandi y hacer uno nuevo son necesarios entre cuatro y cinco años. Decir que lo hacen en cinco meses es tomar el pelo a los ciudadanos.