África

El parlamento de Sudáfrica respalda la expropiación de tierras sin compensación

El 72% de las tierras del país siguen perteneciendo a los blancos

Corresponsal en JohannesburgoActualizado:

El partido gobernante desde 1994 en Sudáfrica, el Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), ha prometido durante mucho tiempo reformas para un repartimiento más equitativo de las tierras. Poco después de tomar posesión como máximo mandatario del país, Cyril Ramaphosa dijo que aceleraría la transferencia de tierras a los negros, una medida muy aplaudida por los sudafricanos más pobres, que son la base de los votantes del ANC. El líder del país tildó de «pecado original» el despojo de las tierras realizado durante siglos de colonización.

En esta misma línea, el pasado 27 de febrero el parlamento sudafricano movió ficha al respalar una moción cuyo objetivo es cambiar la constitución para permitir la expropiación de tierras sin compensación. Dicha moción fue impulsada por el partido de izquierdas Luchadores por la Libertad Económica (EFF) y obtuvo el apoyo del partido de Ramaphosa.

Los derechos de propiedad están protegidos por la Sección 25 de la constitución que estipula que se debe pagar una indemnización. Sin embargo, si el gobierno puede demostrar que la expropiación corrige la discriminación racial, no necesita llevar a cabo dicha compensación. Según los expertos, a pesar de que se llegue a modificar este artículo, la cláusula especificará que esto solo puede llevarse a cabo en circunstancias muy particulares. Desde el gobierno, quieren asegurar que no se dañe la economía agrícola y garantizar la seguridad de los granjeros.

Todavía no ha trascendido el plan detallado de la administración de Ramaphosa para llevar a cabo la expropiación. El Parlamento instruyó a un comité para que revise la constitución e informe al respeto antes del 30 de agosto. Sin embargo, el presidente alentó a los partidos políticos que se oponían a la resolución a participar en el debate y pidió que no cundiera el pánico entre los agricultores e inversores, ya que su gobierno no iba a tolerar «la apropiación ilegal de tierras, por que eso es anarquía».

Reacciones dentro y fuera del país

Las palabras de Ramaphosa no tranquilizaron a buena parte de los agricultores, quienes han advertido que la expropiación de tierras sin compensación pondría en riesgo los 160 mil millones de rands (unos 11 mil millones de euros) en préstamos de los bancos. AgriSA dice que esta medida es preocupante no solo para los agricultores sino también para todos los propietarios del país. Según el principal partido de la oposición, Alianza Democrática (DA, por sus siglas en inglés) los cambios en la Sección 25 ahuyentarán, además, a potenciales inversores.

Los críticos denuncian que algunas de las granjas que se han transferido tras el fin del apartheid permanecen improductivas. También les preocupa la violencia generada por motivos raciales en el sector agrícola, que se disparó tras el fin del apartheid y repuntó en la primera década del siglo XXI, siendo 2001 y 2002 los años con un mayor número de ataques violentos (1069, según la policía, 140 de los cuales fueron mortales). Los homicidios en las granjas se han incrementado en 2017 respeto a los años, con 638 casos de violencia contra granjeros y 74 muertes, según datos de la policía.

Fuera de las fronteras africanas, el ministro de Asuntos Interiores de Australia, Peter Dutton, sugirió que los granjeros blancos sudafricanos están siendo perseguidos y que necesitaban protección y visas especiales de un «país civilizado». Por este asunto, Sudáfrica exigió ayer una disculpa. Por otro lado, un miembro del Parlamento Europeo ha pedido al ministro de Asuntos Exteriores británico, Boris Johnson, que medie e intervenga en el debate sobre las tierras del país africano.

Un patrón de propiedad desigual

En 1994, el 87% de la tierra era propiedad de los blancos y aproximadamente el 13% pertenecía a los negros. Con la reforma agraria de 2012 se transfirió menos de un 8% de la tierra. Según datos del gobierno facilitados esta semana los blancos siguen siendo propietarios del 72% de las granjas, un 15% son propiedad de personas de color, un 5% pertenece a indios y solo un 4% es de africanos.

Para muchos sudafricanos que no viven de la agricultura, la promesa del retorno de la tierra a sus paisanos es un pulso más en la lucha contra un control minoritario de la economía y la sociedad que todavía hoy existe.