Pablo Ibar, en el tribunal de Fort Lauderdale
Pablo Ibar, en el tribunal de Fort Lauderdale - EFE

El mismo jurado, incluido el retractado, decidirá la sentencia a Ibar dentro de un mes

«Si él tiene dudas razonables, como parece haber demostrado, creemos que optará por cadena perpetua», afirma un abogado de la defensa

ENVIADO ESPECIAL A FOR LAUDERDALE (FLORIDA)Actualizado:

Pablo Ibar se enfrentará a su sentencia dentro de un mes, en un proceso que arrancará en los juzgados de Fort Lauderdale el próximo 25 de febrero. La decisión la tendrá, de nuevo, el jurado que dictaminó el pasado sábado su culpabilidad en un triple asesinato cometido en 1994. Entre sus doce miembros, estará el jurado que se retractó de la decisión poco después del veredicto, alcanzado por unanimidad, como es preceptivo.

«Puede hacer cualquier cosa, pero su obligación es participar en ese voto», explica a ABC uno de los abogados de la defensa de Ibar, Benjamin Waxman. Las dos opciones de sentencia que tiene el jurado son cadena perpetua o pena de muerte. «Si él tiene dudas razonables, como parece haber demostrado, creemos que optará por cadena perpetua», asegura Waxman sobre el jurado retractado. «Pero su oportunidad para oponerse al veredicto fue durante la deliberación y cuando fue preguntado expresamente por el juez sobre ello».

Posibilidades abiertas

El abogado no niega que hayas muchas posibilidades abiertas. Por ejemplo, que el jurado retractado vuelva a exponer su oposición al veredicto y demuestre que hubo irregularidades en la deliberación o que el jurado disponía de información indebida. Pero no es nada más que una especulación sin base, de momento. En caso de que hubiera un problema con este jurado -por ejemplo, que se negara tajantemente a participar en la sentencia-, le sustituiría un jurado suplente. Se daría entonces la circunstancia de que una persona que no ha participado en la decisión de su culpabilidad tendrá que elegir entre dos penas de gran dureza para Ibar.

La paradoja es que la sentencia menos gravosa, la cadena perpetua, obligaría a Ibar a un proceso de apelación más largo. En ese caso, recurriría ante el tribunal de apelaciones del cuarto distrito de Florida, donde la apelación tardaría años en resolverse. En el caso de la pena capital, iría al Supremo de Florida, donde los recursos se sustancian de manera más rápida.

Antes de todo ello, el 4 de febrero, los representantes de la defensa y de la fiscalía celebrarán una vista con el juez del caso, Dennis Bailey, para establecer los agravantes, testimonios y pruebas que se discutirán en el proceso de sentencia. Con esos mimbres, los jurados decidirán si envían a Ibar de vuelta al corredor de la muerte.