Merkel, dispuesta a enseñar las uñas
La canciller, durante su visita ayer a un colegio hispano-alemán en Berlín - reuters
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Merkel, dispuesta a enseñar las uñas

El encuentro de hoy en Berlín entre la canciller y el nuevo presidente francés, Hollande, promete ser cordial pero duro de fondo

corresponsal en berlín Actualizado:

Ya investido como presidente y tras saludar al alcalde de París en su ayutamiento, el socialista François Hollande viaja hoy por la tarde a Berlín para que la canciller democristiana alemana Angela Merkel lo reciba con los «brazos abiertos», según las propias palabras de Merkel. La primera visita de Hollande al extranjero demuestra la importancia del eje franco-alemán para su nuevo gobierno. No se han visto nunca antes, pero han mantenido varias conversaciones telefónicas desde el triunfo electoral del francés para preparar la cita de hoy en la Cancillería Federal.

Merkel espera de su primera entrevista con Hollande demostrar la firmeza del eje franco-alemán, con independencia de sus gobernantes. «Será una conversación para conocerse, pero pienso que a partir de ella se desarrollará una buena cooperación. Sabemos desde que se fundó la República Federal que unasbuenas relaciones franco-alemanas son muy importantes para ambos países», ha dicho la canciller. Alemania y Francia quieren liderar la integración europea, pero según algunas fuentes, a Hollande le gustaría ampliar el círculo e incluir al italiano Mario Monti.

Crecimiento versus Pacto

«El pacto fiscal no me lo tocan», se estará repitiendo monologante la canciller que llega a discutir este punto con Hollande, debilitada por los resultados electorales de su partido y desaprobada así por los votantes. Tanto Merkel como Hollande han dejado que sean sus colaboradores los que marquen el escenario de la confrontación entre la posición de la necesaria austeridad de la primera, y la de la salida de la crisis con crecimiento del segundo.

En este sentido, el portavoz de los socialistas franceses, Benoît Hamon, ha dicho que la austeridad que diseñó junto al presidente francés saliente, Nicolas Sarkozy, «conduce» a la situación actual de Grecia. Pero Merkel defenderá con uñas y dientes el Pacto de Estabilidad Fiscal iniciado y pilotado por la alemana y firmado por 25 de los 27 países de la Unión Europea (EU). Para Berlín —ha recordado el gobierno de Merkel durante toda la semana— el pacto es intocable, está cerrado a cal y canto y no cabe una sola renegociación o modificación.

Más diferencias

Crecimiento y austeridad son las dos corrientes que se enfrentan actualmente en Europa sobre la solución para salir de la crisis de la deuda. La conservadora Merkel considera que la mejor forma de afrontarla es disminuir el peso de la deuda y se opone a cualquier medida que pudiera suponer un aumento de los déficit. El socialista Hollande estima que demasiada austeridad mata el crecimiento y acentúa la crisis. En este sentido y tras afirmar durante su campaña que quería renegociarlo, Hollande ahora se limita a querer complementarlo con un «pacto de crecimiento».

A nivel alemán, el presidente de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, ha advertido de que su formación solo ratificará el pacto fiscal en el Bundestag y el Bundesrat, si antes se ha puesto en marcha un programa de la UE para fomentar el crecimiento y la creación de empleo. Por su parte, la canciller ya ha anunciado que desea la preparación de una agenda de crecimiento y fomento del empleo.

Merkel defiende además la independencia del Banco Central Europeo (BCE), creado a imagen y semejanza del Bundesbank, el banco central alemán. Hollande, sin embargo, quiere que el BCE sea «más activo» para resolver la crisis y preste directamente a los Estados, algo que los estatutos del propio banco prohíben.