El ciudadano español-estadounidense Pablo Ibar asiste a una audiencia este sábado en el Tribunal Estatal de Florida, en Fort Lauderdale (EEUU) - EFE | Vídeo: ATLAS

El juez del caso Pablo Ibar permite interrogar al jurado que sabía demasiado

El rango de posibilidades de lo que ocurra después es muy amplio: el juez puede decidir que todo siga igual, que esta persona deje de ser jurado suplente, permitir más interrogatorios o incluso declarar juicio nulo

Enviado especial a Fort LauderdaleActualizado:

El juez del caso Pablo Ibar ha dado luz verde hoy al interrogatorio a uno de los jurados del juicio, varios días después de que el jurado alcanzara por unanimidad el veredicto de culpable contra el español por un triple asesinato ocurrido en 1994.

La defensa había pedido en la víspera que se interrogara a dos jurados: uno que se retractó poco después del anuncio del veredicto y otro que era suplente y reconoció que tenía información a la que el jurado no debía tener acceso. La fiscalía se oponía a ambos interrogatorios.

Tras un intenso intercambio con Joe Nascimiento, uno de los abogados de la defensa, el juez Dennis Bailey accedió al interrogatorio al segundo jurado y desechó el del jurado retractado. La decisión fue recibida con un gesto de impotencia e incredulidad por parte de Ibar, que estaba presente en la vista y negó levemente con la cabeza al escucharlo. El interrogatorio se producirá esta misma tarde, a las 3pm de Florida (9pm en España).

El jurado retractado llamó al juzgado para arrepentirse en cuanto tuvo oportunidad. El veredicto llegó un sábado, los juzgados estaban cerrados domingo y lunes (por la festividad del día de Martin Luther King Jr.) y llamó por teléfono a las 8.35 del martes para anunciar su decisión. «Me arrepiento del veredicto. Simplemente quería que lo supierais, no sé si ya sirve de algo o no», fue el mensaje que dejó al juzgado.

Es habitual que se produzcan estos arrepentimientos en veredictos que llevan a pena de muerte o cadena perpetua, como es el caso de Ibar. Los precedentes judiciales son consistentes para no tener en cuenta un simple cambio de opinión. A este jurado, como al resto de los integrantes, se le preguntó si estaba de acuerdo con el veredicto, alcanzado por unanimidad, y su respuesta fue “sí”. “¿Hay algo más que arrepentimiento?”, cuestionó de forma retórica .ej juez Bailey

El caso del otro jurado abría más dudas. Entre los dieciséis integrantes del jurado en la recta final del juicio había cuatro suplentes. Ninguno de los jurados sabían quién era suplente hasta el momento de la deliberación, cuando el juez nombró a los suplentes con su apellido, les informó que no formarían parte del veredicto y les recordó que, sin embargo, seguían dentro del jurado y no podían buscar información sobre el caso ni discutirlo con nadie. Uno de los suplentes, un hombre de apellido Black, es empleado del mismo juzgado donde se juzga a Ibar. Al día siguiente del comienzo de las deliberaciones, en su puesto de trabajo, escuchó una conversación entre un juez y una abogada sobre el caso de Ibar y las posibilidades de que fuera condenado. En el intercambio hubo referencias al pasado procesal de Ibar que los jurados no debían conocer, según las estipulaciones del juicio. Black les informó de que era un jurado suplente y que no debía escuchar ese tipo de información. Cuando le pidieron disculpas por ello, Black respondió que no importaba y que no era «nada que no hubiera escuchado antes», lo que apuntaba a que, durante el juicio, tuvo información en su poder que no debía.

La defensa trató de convencer al juez de que, si este jurado conocía esta información, quizá también estaba en posesión del jurado arrepentido, y eso tuviera que ver con su retractación. No convenció al juez para interrogar al retractado, pero sí al jurado que sabía demasiado.

Todo apunta a que será el propio juez quien interrogue a Black y no permitirá preguntas a la defensa. «Lo que trataremos de saber es qué escuchó en aquella conversación, qué dijo, qué sabía, desde cuándo lo sabía, qué efecto tuvo en él y si otros miembros del jurado también lo sabían», explicó Nascimiento a este periódico. Ese último punto será el más importante. Si Black da indicaciones de que esa información prejuiciosa para Ibar circulaba entre el jurado, podría resultado en juicio nulo, como solicitará la defensa. Pero, como parece más probable, el juez también podrá decidir que no hubo impacto en el veredicto del jurado, sacar a Black como suplente y que el proceso a Ibar siga el mismo rumbo.