Otto Warmbier fue apresado hace año y medio en Corea del Norte, regresando a su país en coma
Otto Warmbier fue apresado hace año y medio en Corea del Norte, regresando a su país en coma - REUTERS

Estados Unidos exige la liberación de sus ciudadanos presos en Pyongyang

Donald Trump acusa a Obama de no evitar la muerte del estudiante Otto Warmbier

Corresponsal en WashingtonActualizado:

La Administración Trump ha reaccionado con dureza verbal al fallecimiento de Otto Warmbier, el joven norteamericano apresado por Corea del Norte durante un año y medio, días después de ser trasladado en estado de coma directamente desde la cárcel de Pyongyang. Pero Trump también repartió responsabilidades a su antecesor en el Despacho Oval. Secundando las palabras de Fred Warmbier, el padre del joven fallecido, de 22 años, el actual presidente acusó a Obama de inacción durante los más de 17 meses que duró el cautiverio del joven, detenido cuando visitaba el país como turista para celebrar el fin de año. El estudiante de la Universidad de Virginia fue condenado a 15 años de prisión y trabajos forzosos por robar un póster de propaganda del régimen, según su propia confesión.

Ayer, Trump criticó que la Administración Obama no trajera a Warmbier a casa «en los días iniciales» tras su detención, una inacción que comparó con su rápida gestión para repatriarlo la semana pasada, ya moribundo: «Es una desgracia total lo que le ocurrió a Otto. Nunca se tenía que haber permitido que ocurriera. Si se le hubiera traído a casa pronto, como hemos hecho nosotros, los resultados habrían sido diferentes». Durante su comparecencia pública, el padre de Otto había relatado que la Administración Obama sugirió desde el principio una reacción «de perfil bajo», hasta que, transcurrido el tiempo, decidieron intentar gestiones diplomáticas propias, aunque con poco éxito. Una versión que contrasta con la de John Kirby, portavoz del Departamento de Estado con Obama, que ha salido al paso asegurando que su Administración «hizo todo lo que pudo para traer a Otto; trabajó duro y al más alto nivel».

Exhibición de fuerza

Pese a las duras acusaciones de «régimen brutal e inhumano», de «total ausencia de respeto a los derechos humanos», la realidad política ha impuesto una reacción medida por parte de la Administración Trump. Según han informado fuentes oficiales en Seúl (Corea del Sur), Estados Unidos envió a su espacio aéreo a dos bombarderos, una exhibición de fuerza limitada que ya ha utilizado en otras ocasiones para responder a desafíos de Pyongyang.

En paralelo, Tillerson ha exigido la liberación de los otros norteamericanos presos en Corea del Norte: Kim Sang Duk, Kim Hak-Song y Kim Dong Chul. El cálculo tiene mucho que ver con el encuentro sobre seguridad que mantendrán hoy en Washington los responsables de Exteriores y de Defensa de ambos países. Una cita impulsada por la buena relación de los presidentes Trump y Xi Jimping, en un contexto en el que Washington presiona para que se busque una solución al problema de Corea del Norte y Pekín responde pidiendo paciencia y mano izquierda.