Una mujer somalí sujeta a su hijo en brazos, en Mogadiscio - REUTERS

La ONU califica ya de hambruna la crisis humanitaria de Somalia

Es la primera vez que la organización utiliza este término en la región en 19 años

NAIROBI Actualizado:

Centenares de muertos después, Naciones Unidas comienza a reaccionar. Este miércoles, el coordinador humanitario para Somalia, Mark Bowden, calificó por primera vez de “hambruna” la actual crisis humanitaria que asuela el país. Un término, ausente de la región desde hacía casi 19 años, y cuyo antecedente inmediato (precisamente en Somalia) se cobró la vida de al menos 280.000 personas.

Según la ONU, el este de África se enfrenta a la peor sequía de los últimos 60 años

Para Bowden, “los análisis llevados a cabo por la organización confirman la actual situación de hambruna que sufren las regiones de Bakool y Lowe Shabelle (ambas en el sur de Somalia)”.

Sin embargo, el coordinador humanitario evitó extender esta situación al resto de la región (norte de Somalia, Kenia y Etiopía).

Según Naciones Unidas, tras las escasas lluvias de este año -ha llovido un 30% menos que en el periodo 1995-2010-, el este de África se enfrenta a la peor sequía de los últimos 60 años, con cerca de 10 millones de personas afectadas. Mientras, la Red de Sistemas de Asistencia Temprana contra la Hambruna (Fewsnet) asegura que en lugares como Turkana -frontera entre Kenia y Etiopía- al menos un 37% de su población sufre desnutrición severa.

De acuerdo con el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la hambruna se define como una tasa bruta de mortalidad -diaria- de más de 2 personas por 10.000, así como desnutrición en menores de cinco años por encima del 30 por ciento. Una situación que ya se estaría dando en algunas zonas de Etiopía, Kenia y Yibuti.

Pese a ello, la reacción se presenta demasiado tarde. El pasado mes de abril, Catherine Bertini -enviada especial de la secretaria de Naciones Unidas a la región- aseguraba que la región, Somalia incluida, no se encontraba en situación de hambruna, denunciando las falsas alarmas que se habían vertido sobre la crisis. Ahora, tres meses después, y tras cobrarse la crisis centenares de muertes, Naciones Unidas comienza a reaccionar.