Nick Timothy
Nick Timothy

Archivado el caso contra los tories por fraude en gasto electoral en 2015

La fiscalía concluye que hubo errores administrativos pero no delito

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

La campaña de Theresa May para las elecciones del 8 de junio, que ya iba viento en popa, recibió este miércoles un espaldarazo más al disiparse un nubarrón que podía enturbiarla. La Fiscalía de la Corona ha concluido que no hubo fraude en los gastos electorales por parte del Partido Conservador en la campaña de las generales de 2015. El máximo órgano fiscal desestima así investigaciones de diversos cuerpos policiales que afectaban a los candidatos tories de 14 circunscripciones. Los conservadores se declaran «contentos y satisfechos» y afirman que todo el caso fue «una cacería política». Los más fogosos incluso piden que «rueden cabezas» en la Comisión Electoral, que sí dio pábulo a las denuncias.

El pasado marzo, el Partido Conservador había recibido una multa récord de 70.000 libras por parte de la Comisión Electoral por gastos incorrectos en la campaña de 2015. La Comisión se quejó además de la opacidad de los tories, que se resistieron a cooperar con la investigación. Pero ahora la fiscalía concluye que hay “evidencias de algunos retornos inexactos” en el gasto, pero no una acción delictiva.

Solo se mantiene una investigación en marcha, la de la circunscripción de South Thanet, en la que en 2015 compitió el líder de UKIP, Nigel Farage, siendo derrotado por el candidato tory. La fiscalía estudia todavía ese informe policial y se cree que comunicará su conclusión antes de las elecciones de junio. Lo que suceda con South Thanet es importante, porque entre los implicados se ha citado a Nick Timothy, el principal gurú de May. Pero el archivo de las otras catorce acusaciones lleva a pensar que tampoco prosperará esta.

El posible fraude fue destapado por una investigación del diario pro laborista «Mirror» y el Channel 4 televisivo. Los hechos ocurrieron en la llamada «Battlebus». Quince candidatos en circunscripciones que estaban difíciles para los tories fueron reforzados con llamativos autobuses de propaganda electoral. El fraude vendría en que el gasto, que debería ser imputado a los candidatos locales, corrió a cuenta de la central del partido. Pero los tories y la fiscalía creen que en todo caso sería un error administrativo, no un delito. El partido sostiene que sus candidatos actuaron honestamente.

El archivo por parte de la fiscalía de la denuncia volvió a demostrar, una vez más, la carencia absoluta de reflejos políticos por parte de Corbyn. Al ser preguntado por la noticia, el líder laborista se limitó a declararse «sorprendido» y a decir que estudiará la resolución.

Por su parte los tories lamentan que en comentarios de internet se les siga acusando de fraude electoral y recuerdan que quienes los hacen pueden incurrir en un delito de «difamación». May, de campaña en Nottingham, celebró la resolución de la fiscalía y afirmó que todos los gastos de aquella campaña se atuvieron a las normas.

El asunto, aunque en segundo plano, sobrevolaba de cuando en vez la campaña y la líder separatista Nicola Sturgeon lo utilizó hace unas semanas para atacar a May.ventoso