Misiles chinos durante un desfile militar en Pekín - ABC

Arabia Saudí desarrolla un sistema de misiles con tecnología comprada a China

Alarma en Washington por el hecho de que Riad, aliado de EE.UU., se haya saltado la prohibición de adquirir ese tipo de armamento y porque proceda de Pekín, su gran rival comecial

Corresponsal en WashingtonActualizado:

El expansionismo de Arabia Saudí en Oriente Próximo ha abierto una disputa entre la Casa Blanca y el Capitolio que a punto está de convertirse en toda una guerra a causa de la revelación de la cadena CNN de que el reino árabe ha construido todo un sistema de misiles balísticos comprando de forma callada la tecnología necesaria a China.

Las implicaciones de esta revelación, efectuada gracias a una serie de imágenes tomadas vía satélite, son sobre todo alarmantes para la Casa Blanca. Por mediación del yerno del presidente, Jared Kushner, esta ha mantenido excelentes relaciones con el heredero al trono saudí, Mohamed bin Salman, a quien le atribuye la voluntad de modernizar el reino.

Ahora la Casa Blanca se encuentra no sólo con que Riad se ha saltado una prohibición de adquirir misiles balísticos, sino que además lo hace con tecnología adquirida a China, el principal rival comercial de Estados Unidos. Según las imágenes publicadas por CNN y otras obtenidas por « The Washington Post», Arabia Saudí ha construido una fábrica de sistemas de misiles en Al Watah, al oeste de Riad.

Supuestas fábricas de misiles balísticos en una base en al-Watah, Saudi Arabia
Supuestas fábricas de misiles balísticos en una base en al-Watah, Saudi Arabia - Planet Lab

Para mayor oprobio de demócratas y republicanos en el Capitolio, la Casa Blanca no les informó formalmente de este hallazgo. La comisión de Exteriores del Senado se enteró porque algunos demócratas supieron la noticia a través de fuentes propias en la inteligencia norteamericana. Algunos miembros de la comisión de Inteligencia sí fueron notificados.

El apoyo de Donald Trump a Arabia Saudí ha sido uno de los asuntos más polémicos de la legislatura, sobre todo por la negativa del presidente a condenar con firmeza el asesinato, en octubre de 2018 en el consulado saudí de Estambul, del periodista residente en EE.UU. Jamal Khashoggi, colaborador del «Post».

El 17 de abril, Trump censuró una ley aprobada por las dos cámaras del Capitolio con el consenso de demócratas y republicanos, para poner fin a la ayuda militar de EE.UU. a Arabia Saudí en su coalición militar para derrotar a las milicias chíes y pro iraníes en la guerra civil de Yemen. Más de 50.000 personas han muerto en ese conflicto.

Acuerdo para la venta de armamento a Riad

EE.UU., el mayor vendedor de armas del mundo, tiene como principal cliente a Arabia Saudí. De hecho en 2017 Trump firmó un acuerdo con la corona saudí para venderle a esta 350.000 millones de dólares (309.000 millones de euros) en la próxima década. Sobre todo, el armamento adquirido consiste de cazas F15 y helicópteros Apache, y hay un producto que queda excluido: los misiles.

La Regulación de Control de la Exportación de Tecnología de Misiles, aprobada en 1987 y de la que EE.UU. es signatario y China no, limita la venta de misiles a países como Arabia Saudí para prevenir una escalada en zonas como Oriente Próximo. Respetando esa regulación, EE.UU. ha permitido que Arabia Saudí se convierta en la mayor potencia militar del golfo por su supremacía aérea pero se ha negado a venderle misiles. China, se sabe ahora, no ha tenido tantos escrúpulos.