Vista de la valla en la frontera entre Serbia y Hungría en Roszke, a 180 kilómetros de Budapest - efe

La Policía húngara rocía con gas pimienta a los refugiados

El objetivo de los inmgirantes que llegan a Hungría es salir del país sin ser identificados por las autoridades y proseguir su viaje

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El paso por Hungría se está conviertiendo en uno de los obstáculos más duros para los refugiados. Un vídeo publicado este lunes muestra a un grupo de policías que, al verse frente a una marea humana, rocían con gas pimienta a quienes encuentran a su paso. En las imágenes, los agentes esconden sus rostros con máscaras y forman una columna. La secuencia va acompaña de gritos. Luego los inmigrantes se hacen a un lado. Algunos niños, aupados en los hombros de sus padres, contemplan la escena sin prestar demasiada atención. Uno abraza un peluche.

En muchos casos, el objetivo de los refugiados que llegan a Hungría es salir del país sin ser identificados por las autoridades. Su temor es que la aplicación de la normativa europea les bloquee la salida, al ser el primer Estado comunitario en el que queda constancia de su paso. La mayoría de los inmigrantes espera su proseguir su viaje hasta Alemania, el destino soñado por quienes proceden de Oriente Próximo.

A finales de agosto, Hungría terminó la construcción de una valla alambrada de metro y medio de altura y 175 kilómetros de extensión en su frontera con Serbia. El objetivo era frenar la llegada masiva de inmigrantes que atraviesan el país buscando refugiarse en la Unión Europa.