Fotografía publicada en Twitter por el partido ilegalizado DHKP-C
Fotografía publicada en Twitter por el partido ilegalizado DHKP-C - efe

La Policía turca libera al fiscal, que ha resultado herido, tras abatir a los dos izquierdistas

Tras penetrar en el edificio en torno al mediodía de este martes, miembros del grupo extremista DHKP-C tomaron como rehén a Kiraz, encargado de la investigación de la muerte de Berkin Elvan

Actualizado:

El secuestro organizado por el grupo de extrema izquierda DHKP-C en el Palacio de Justicia de Estambul se ha saldado con la intervención de las fuerzas especiales de la Policía, que han acabado con la vida de los dos asaltantes. El rehén, el fiscal Mehmet Selim Kiraz, ha resultado herido en la refriega, pero su vida no corre peligro, según los testigos.

Tras penetrar en el edificio en torno al mediodía de este martes, los miembros del DHKP-C tomaron como rehén a Kiraz, encargado de la investigación de la muerte de Berkin Elvan, un joven fallecido a consecuencia del impacto de un bote de gas lacrimógeno disparado por la policía. Los militantes amenazaron con ejecutarle si en el plazo de tres horas los agentes responsables de la muerte no confesaban públicamente su responsabilidad y aceptaban ser juzgados por un «tribunal popular». Pasado ese tiempo, sin embargo, seguían negociando.

El caso de Elvan, un muchacho de 15 años alcanzado por un bote de gas durante la revuelta por el parque Gezi mientras se dirigía a comprar el pan, provocó la ira de gran parte de la sociedad turca. El adolescente permaneció en coma durante 269 días antes de fallecer, y su funeral desató una nueva oleada de protestas que se saldaron con un muerto y varios heridos. El propio Recep Tayyip Erdogan, por entonces primer ministro, contribuyó a incrementar la tensión al asegurar que el menor «era miembro de una organización terrorista».

Lo que más contribuyó a encender los ánimos, sin embargo, es la percepción de que las autoridades turcas están protegiendo a los policías responsables de la muerte de Elvan. A pesar de existir imágenes en las que se ve a los agentes que presuntamente dispararon el bote de gas que le provocó el coma al niño, durante más de un año el Departamento de Policía se ha negado a proporcionar sus identidades a la fiscalía encargada del caso, que tan solo las recibió la semana pasada.

Aparentemente, esta presunta impunidad es lo que llevó a los militantes del DHKP-C a acometer el secuestro, tratando de forzar una confesión de los responsables. Pero el padre de Berkin Elvan, Sami, se apresuró a contactar con los líderes de la organización para pedirles que liberasen al fiscal, Mehmet Selim Kiraz. «Con la muerte de mi hijo basta», declaró. En torno a las nueve de la noche, la policía asaltó el lugar donde se mantenía al rehén.

El DHKP-C, incluido en las listas de terrorismo tanto de Turquía como de EE.UU. y la Unión Europea, tiene una gran implantación en barrios como Okmeydani, de donde era originario Elvan. La organización es responsable de incidentes como el atentado contra la embajada norteamericana en Ankara en 2013, que provocó un muerto y cuatro heridos, además del propio suicida.