Manifestantes kurdos turcos se enfrentan a la policía durante una manifestación contra el Estado Islámico
Manifestantes kurdos turcos se enfrentan a la policía durante una manifestación contra el Estado Islámico - EFE

Tres mil personas vinculadas al Estado Islámico en Turquía, según la policía turca

Un informe policial habla de la existencia de «células durmientes» que podrían atentar en el país

Actualizado:

Alrededor de tres mil personas están vinculadas de un modo u otro al Estado Islámico en Turquía. Así lo han estimado los servicios de inteligencia policiales de ese país en un informe, que demanda que se establezcan operativos de vigilancia sobre estas personas para determinar el grado de amenaza que suponen, según explica el diario turco «Hürriyet».

El informe habla de la existencia de «células durmientes» que en un momento dado podrían atentar en el país. A este número hay que añadir los entre 700 y 1.000 turcos que forman parte de las unidades de combate del Estado Islámico en los países fronterizos de Irak y Siria, tal y como admitió recientemente el Ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu.

«Una preocupación común sobre estos combatientes extranjeros es: ¿Qué sucederá cuando regresen a sus países? A nosotros también nos preocupa», explicó Çavusoglu la semana pasada. «Turquía ha desginado al Estado Islámico como una despiadada organización terrorista que no representa al islam de ningún modo. Por supuesto, un país que habla así es un objetivo claro para el terror. Por lo tanto, tenemos que ser cautos y tomar las medidas necesarias», indicó.

Turquía, de hecho, se encuentra bajo una importante presión internacional por su presunta tolerancia hacia los yihadistas que combaten en Siria. Las autoridades turcas han recibido importantes críticas desde Francia por no haber impedido el paso de Hayat Boumeddiene, la viuda de uno de los atacantes del semanario parisino «Charlie Hebdo», quien pasó por territorio turco camino de Siria en los días del atentado.

Existe malestar, además, por la negativa de Ankara a usar la base aérea de Incirlik para las misiones de bombardeo de la coalición internacional contra el Estado Islámico. «Turquía quiere todos los beneficios de la OTAN pero ninguna de sus responsabilidades», se quejaba recientemente Mike Rogers, antiguo jefe del Comité Permanente del Senado de EE.UU. para Asuntos de Inteligencia, al diario «Al Monitor»

Aunque Turquía ha incrementado de forma visible las medidas para impedir el tránsito de militantes yihadistas hacia los teatros de Oriente Medio, persisten las acusaciones de doble juego. Numerosas voces acusan a los líderes turcos de haber favorecido el surgimiento de los grupos yihadistas para utilizarlos tanto contra el régimen sirio de Bashar Al Assad como contra las milicias kurdas del norte de Siria. El último en sumarse a este coro ha sido el Partido Democristiano de Holanda, cuyo diputado Pieter Omtzigt aseguró este fin de semana que su formación está en posesión de documentos que prueban que Turquía ha enviado armas a islamistas radicales en territorio sirio.

Estas pruebas son unos registros de la Gendarmería filtrados en internet la semana pasada, en los que se detalla la detención en la provincia de Adana, hace un año, de un convoy de camiones cargados de armas con destino a Siria, en lo que aparentemente era una operación del servicio de inteligencia turco (el MIT). La filtración estuvo a punto de provocar un nuevo bloqueo de las redes sociales Facebook y Twitter por parte de las autoridades, si bien los documentos todavía pueden consultarse en algunas páginas clandestinas.