Puesto de frutas en La Habana del incipiente sector privado cubano
Puesto de frutas en La Habana del incipiente sector privado cubano - efe

La disidencia pide que la UE sea firme con Cuba en materia de derechos humanos

Ante una nueva ronda de negociaciones, este miércoles y jueves en Bruselas, exige que el régimen ratifique los pactos de la ONU, libere a los presos políticos y cese las detenciones

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Cuando la Unión Europea (UE) y Cuba se disponen a celebrar la segunda ronda de negociaciones sobre un acuerdo de diálogo político y de cooperación, este miércoles y jueves en Bruselas, activistas cubanos y suecos reclaman a los Veintiocho que condicionen su firma a que el régimen «ratifique e implemente los pactos de derechos humanos de la ONU, libere a todos los prisioneros políticos y cese los arrestos arbitrarios» de opositores al castrismo. Precisamente, este domingo, más de 130 disidentes de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) y más de 20 Damas de Blanco fueron detenidos durante unas horas en la isla, según denunciaron sus líderes. También piden a la UE que el aspecto comercial se negocie una vez el Gobierno de los Castro haya aplicado esos pactos y realizado las correspondienes reformas, «no antes».

La Campaña por otra Cuba -que coordina el opositor Antonio Rodiles- y la ONG sueca Civil Rights Defenders se han asociado y lanzado una plataforma común con el objetivo de que la UE «exija» al Gobierno cubano la ratificación de los pactos firmados por La Habana en 2008 «como parte de las negociaciones para alcanzar un acuerdo de asociación bilateral». Se trata del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Por otra Cuba es una iniciativa ciudadana, presentada ante Ban Ki-moon,que busca que el régimen cubano ratifique esos pactos.

Piden a la UE que «escuche» a la sociedad civil y a la oposiciónPara ambas organizaciones, la aplicación de los pactos consiste en incorporar «dichos instrumentos en la Constitución cubana y la legislación nacional», de modo que queden garantizados derechos «básicos» como el de asociación, sindical, propiedad y libertad de expresión, prensa y movimiento. Reclaman asimismo que la UE «escuche» a la sociedad civil y a la oposición en Cuba «durante las negociaciones y el seguimiento del acuerdo».

Por otra Cuba y Civil Rights Defenders consideran además que el acuerdo bilateral debe tomar como precedente la llamada Posición Común que desde 1996 condiciona las relaciones de la UE con Cuba a sus avances en democratización y respeto de los derechos humanos. Fuentes diplomáticas españolas próximas a la negociación aseguraron a ABC que mientras Bruselas y La Habana negocian el acuerdo, la Posición Común seguirá en vigor. Otro precedente válido para las dos ONG es el acuerdo que los Veintiocho y Centroamérica firmaron en 2012, «cuyos capítulos de diálogo político y cooperación también ponen énfasis en derechos humanos, libertades fundamentales, democracia, gobernabilidad e imperio de la ley». En la plataforma común subrayan que la UE «debe abrir el proceso de negociaciones para un beneficioso acuerdo de comercio cuando Cuba haya ratificado e implementado los pactos con las reformas que implican, no antes».

Cada dos meses

En la primera ronda de negociaciones del pasado abril se consensuó la hoja de ruta sobre el proceso. En esta ocasión, el objetivo es abordar cuestiones en torno al diálogo político y la cooperación entre ambas partes, según indicaron fuentes diplomáticas a Efe. Las negociaciones también se adentrarán en las líneas maestras delaspecto comercial del acuerdo. Está previsto que las rondas se celebren cada dos meses.

Cuba es el único país de América Latina con el que la Unión Europea no tiene un acuerdo bilateral. El pasado 10 de febrero, la UE aprobó un mandato para abrir la negociación del primer acuerdo bilateral con la isla, tras constatar «cambios» en áreas de la economía y las estructuras sociales del país.

En este sentido, medios oficiales cubanos han divulgado que el número de trabajadores del sector privado sigue en aumento: a finales de julio se alcanzaron los 471.085 profesionales «por cuenta propia» en algunos de los 201 oficios autorizados. Sin embargo, la disidencia cubana considera que las reformas económicas emprendidas por Raúl Castro son «cosméticas» e «insuficientes» para sacar a la economía de su crítica situación. Lamentan, además, que la dictadura cubana no aborde la reforma política.