Beppe Grillo, el cómico que en vez de hacer reír da miedo
Grillo durante un mitin electoral este viernes en Roma - reuters

Beppe Grillo, el cómico que en vez de hacer reír da miedo

El populista italiano se impone en una campaña marcada por los insultos

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La campaña electoral italiana termina de la peor forma posible: con insultos, amenazas e intimidaciones. En el terreno mediático hay ya un vencedor: Beppe Grillo, líder del Movimiento 5 Estrellas. Ha impuesto los temas en la campaña y, sobre todo, ha exacerbado su estilo populista con un lenguaje bárbaro, lleno de insultos. Ante la dura crisis económica que padece Italia, para Grillo ha sido fácil y eficaz aprovecharse de la rabia de la calle. Aunque su única alternativa sea la destrucción del sistema actual con su consabido eslogan: «Todos a casa». Y sin importarle aparecer como un aspirante a dictador, Grillo ha amenazado con procesos populares vía web a políticos, industriales y periodistas.

En populismo no es fácil competir con él. El único que ha estado a su nivel es Silvio Berlusconi. Además de utilizar su habitual megalomanía («Francisco hace de Papa como podría hacerlo yo», llegó a afirmar), el ex Cavaliere se ha desatado contra Grillo: le ha llamado asesino y dictador y le ha comparado con Hitler, Stalin y Pol Pot. Al tiempo que pronostica graves consecuencias si el cómico gana las elecciones: «Podría haber desórdenes inquietantes».

El primer ministro, Matteo Renzi, se ha alejado del lenguaje del odio y de los insultos, por lo que le ha sido difícil acaparar la atención mediática que provoca el cómico. «Grillo representa la rabia, yo la esperanza», insiste Renzi.

«No dimitiré»

Vencer en la batalla de la propaganda, como ya ha hecho Grillo, no significa que vaya a ganar las elecciones, aunque sí se espera que, como mínimo, se ponga por delante de Berlusconi. Hoy el cómico no hace reír, sino que da miedo. El primer ministro, Matteo Renzi, ha llegado a confesar: «Si gana Grillo, no dimitiré». Se trata de una declaración sorprendente, porque Renzi ha puesto en la balanza la posibilidad de perder, cosa que nadie habría imaginado al inicio de la campaña electoral. Se espera que venza el Partido Democrático de Renzi. Pero solo si supera por un porcentaje de 5 puntos a Grillo podría cantar victoria. Las elecciones se presentan así como un referéndum sobre la política del gobierno, o como un duelo entre Renzi y Grillo. Europa, de la que se habló poco y mal, se ha dejado al margen.