La canciller Ángela Merkel participa en un acto electoral de su partido La Unión Cristianodemócrata (CDU) con motivo de las elecciones euroepas el pasado martes
La canciller Ángela Merkel participa en un acto electoral de su partido La Unión Cristianodemócrata (CDU) con motivo de las elecciones euroepas el pasado martes - efe

Merkel agita el presunto «turismo social» que sufre Alemania a las puertas de las elecciones

La canciller alemana ha asegurado que trabaja para evitar los abusos que hacen algunos inmigrantes de los beneficios sociales

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«La Unión Europea no es una unión social». Ese titular encabezaba la entrevista a Angela Merkel publicada este jueves por el diario «Passauer Neue Presse». Así respondía la canciller a una pregunta del diario regional bávaro respecto al reciente informe del abogado general del Tribunal de Justicia de la UE que daba la razón a Berlín en su pretensión de limitar las ayudas sociales a ciudadanos europeos.

En la entrevista, Merkel no deja lugar a dudas: su Gobierno no quiere subvencionar a aquellos ciudadanos de otros Estados de la UE que lleguen a Alemania con el objetivo de solicitar la ayuda social básica mientras buscan empleo. La canciller apunta en la misma dirección que el paquete de medidas anunciado a finales del pasado marzo por su ministro de Interior, el democristiano Thomas de Maizière, y su ministra de Trabajo, la socialdemócrata Andrea Nahles: los ciudadanos europeos tendrán seis o incluso sólo tres meses para encontrar trabajo en Alemania antes de ser expulsados si no lo consiguen.

Contra la inmigración pobre

Las medidas buscan explícitamente combatir la inmigración pobre y poco o nada cualificada de Rumanía y Bulgaria, cuyos ciudadanos accedieron a la libre movilidad sin restricciones dentro la UE a principios de este año. Sin embargo, la legislación, que previsiblemente se aprobará en las próximas semanas, también podría afectar a ciudadanos de otras nacionalidades europeas, incluidos los españoles. «Trabajamos para eliminar de la mejor manera posible el abuso (de las ayudas sociales)», subrayó Merkel.

Unas declaraciones con una fuerte carga de consumo interno a sólo tres días de las elecciones europeas: cuando pesos pesados del Gobierno federal como Angela Merkel, Wolfgang Schäuble o Sigmar Gabriel conceden entrevistas a la prensa regional del país, el mensaje va destinado claramente a electorado alemán y, en este caso concreto, al electorado conservador. Voces críticas de la oposición y también de la prensa alemana acusan a Merkel de populismo electoralista con el objetivo de hacer frente al joven partido euroescéptico Alternativa para Alemania (AfD), que busca abrirse hueco a la derecha de la unión conservadora liderada por la canciller.

En este caso, Merkel sí parece contar con el apoyo sus socios socialdemócratas en la Gran Coalición: preguntado ayer sobre las palabras de Merkel durante un encuentro con periodistas extranjeros en Berlín, el ministro de Exteriores alemán, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, evitó las críticas. «Europa es lo que es», dijo Steinmeier, antes de lanzar balones fuera.