Dos detenidos por incitar al odio religioso en Twitter tras el ataque en Londres
Un hombre pasa por delante de la mezquita de Woolwich, cuya entrada está protegida por cámaras de seguridad - reuters

Dos detenidos por incitar al odio religioso en Twitter tras el ataque en Londres

La comunidad islámica de Reino Unido teme una venganza de grupos radicales y xenófobos

Actualizado:

El asesinato del soldado Lee Rigby, al grito de «Alá es grande» en el barrio de Woolwich al sureste de Londres, ha infundido en la comunidad musulmana el temor a posibles represalias como respuesta a los hechos ocurridos el pasado miércoles. Las autoridades británicas se afanan ahora en sofocar cualquier tipo de diatribas islamófobas por parte de grupos radicales.

La policía de Avon y Somerset, en sur de Reino Unido, ha arrestado a dos jóvenes por verter comentarios de contenido racista y antirreligioso en Twitter, después de que varios vecinos de la zona acudieran a comisaría para denunciar los hechos.

«Nos llamaron algunas personas preocupadas por los comentarios en las redes sociales. Iniciamos las investigaciones al respecto y pronto detuvimos a dos hombres, de 23 y 22 años, en Bristol», declaró en un comunicado, el detective inspector Ed Yaxley, quien subrayó que la investigación de las denuncias continúa.

Tan sólo unas horas después del brutal crimen, la animadversión hacia los musulmanes se hacía fehaciente con una protesta de seguidores del grupo ultraderechista English Defence League, coreando consignas antimusulmanas y enfrentándose a las fuerzas antidisturbios. En Essex, la policía detuvo a un hombre de 43 años que entró en una mezquita con un cuchillo y un «artilugio incendiario». Otro hombre fue arrestado en Kent por ataques racistas a un templo islámico.

Ante estos brotes xenófobos, el primer ministro, David Cameron, calificó el crimen como un ataque al propio islam, haciendo un llamamiento a la calma y la cohesión social, tratando de rebajar la tensión que está alimentado el sentimiento antimusulmán.

Escalada de actos islamófobos

La organización Tell Mama (Measuring Anti-Muslim Attacks), que ofrece un servicio a los musulmanes para denunciar actos de discriminación e islamofobia en Reino Unido, ha registrado una escalada de denuncias a raíz de los acontecimientos en Woolwich. El miércoles por la noche se abrieron 38 informes de incidentes contra musulmanes, 8 de ellos ocurrieron en la calle y el resto en la red. Esta organización sin ánimo de lucro, suele registrar un promedio de 3 o 4 incidentes diarios.

En Reino Unido, la población religión musulmana supone entre un 4% y un 5%, unos 2,6 millones de personas, según la Asociación de Musulmanes de Gran Bretaña (MAB, por sus siglas en inglés). Conscientes del auge islamófobo, esta organización ha repartido en 2.000 mezquitas del país una circular con una serie de consejos para evitar agresiones racistas e identificar radicales en su propia comunidad.

«Prepara un plan, mide los riesgos y asesórate con las autoridades policiales, instala alarmas y cámaras de seguridad; denuncia ante la policía comportamientos o bultos sospechosos, así como cualquier amenaza explícita a ti o a tu congregación», se lee en el documento.

Algunas familias musulmanas han optado estos días por no llevar a sus hijos a la escuela o no alejarse mucho de casa como medidas de precaución, según detallan algunos medios británicos.

Fantasmas del 7-J

Aunque aún se desconoce si existen vínculos entre los autores de la matanza y algún grupo islamista organizado de mayores dimensiones, la matanza del militar de 25 años a sangre fría ha resucitado los fantasmas del terrorismo con los atentados de julio de 2005, donde murieron 52 pasajeros y cuatro terroristas suicidas, muy presentes.