China lucirá a la mujer cantante del presidente para mejorar su imagen
La famosa cantante Peng Liyuan, esposa del nuevo presidente de China, en una foto de archivo - reuters

China lucirá a la mujer cantante del presidente para mejorar su imagen

Xi se casó en segundas nupcias con la artista y ambos tienen una hija que estudia con nombre falso en Harvard

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Cuando Xi Jinping empezó a perfilarse como sucesor del presidente Hu Jintao en 2007, su esposa, la famosa cantante Peng Liyuan, desapareció de repente de la vida pública y la censura incluso borró de internet algunas de sus entrevistas y comentarios más desenfadados. Ahora que se ha confirmado el relevo, esta popular estrella de la canción podría reaparecer para mejorar la imagen de su marido y convertirse en la cara amable del régimen.

Según informa el «Financial Times», Xi Jinping tiene previsto llevarla a la cumbre de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que se celebrará a finales de mes en este último país. Allí, Peng Liyuan hasta contará con una agenda propia para cultivar con sus encantos el nuevo «poder blando» que quiere explotar el autoritario régimen de Pekín.

Con las excepciones de Madame Soong May-ling, la mujer del Generalísimo del Kuomintang Chiang Kai-chek, y de Jiang Qing, la cruel esposa de Mao que fue juzgada por liderar los desmanes de la «Banda de los Cuatro», las primeras damas chinas no se han prodigado en política. Claro que ninguna tenía el glamour de Peng Liyuan, quien en 1982, y con sólo 20 años, cautivó a todo el país con su actuación en la gala televisiva del año nuevo chino. El público aún recuerda «En el campo de los mejores deseos» y «Te quiero, nieve de Mongolia», los temas que interpretó esta bella cantante del Ejército Popular de Liberación.

Cenincienta y su «Principito»

Apodada la «Cenicienta de Shandong», la provincia oriental donde nació hace 50 años, conoció a finales de 1986 a su “Principito”. Nueve años mayor que ella, así llaman a Xi Jinping porque su padre era un destacado dirigente comunista que, pese a luchar junto a Mao en la guerra civil, fue purgado durante la «Revolución Cultural» (1966-76). Mientras su progenitor, que había sido viceprimer ministro, era encerrado en la cárcel, Xi Jinping curtía su adolescencia trabajando en el campo en la provincia de Shaanxi.

Licenciado en Ingeniería Química por la Universidad de Tsinghua en 1979, dirigió luego las provincias industriales de Fujian y Zhejiang antes de reemplazar en 2006 a Chen Liangyu, influyente secretario local de Shanghái defenestrado por corrupción. A partir de ahí, su ascenso fue meteórico y, en octubre de 2007, entró en el todopoderoso Comité Permanente del Politburó. Un año después, pasó una crucial prueba de fuego al encargarse con éxito de la organización y seguridad de los Juegos Olímpicos de Pekín.

En Harvard con nombre falso

Casado en segundas nupcias con Peng Liyuan, tiene una hija, Xi Mingze, que estudia bajo un nombre falso en Harvard. Curiosamente, allí se graduó el año pasado Bo Guagua, el hijo de Bo Xilai, el popular dirigente depuesto por corrupción cuya esposa fue condenada a muerte en verano por envenenar al socio británico que les ayudaba a evadir su fortuna. Debido a la lucha de poder que este caso desató entre las distintas facciones del Partido Comunista, la familia de Xi Jinping también se ha visto salpicada por la sospecha, sobre todo cuando Bloomberg reveló en junio que su fortuna ascendía a más de 300 millones de euros.

Ahora que China tiene por fin una primera dama con glamour, el «Principito» y su Cenicienta de ojos rasgados podrían protagonizar una auténtica «Revolución Cultural» para cambiar tan acartonado y hermético régimen. Aunque sea sólo su imagen.