Evitar la presión de grupo ayuda a prevenir el consumo de tabaco

El consumo de uno de los productos con mayor índice de adicción sigue siendo impulsado por el factor social

MADRIDActualizado:

Hablar con los hijos sobre el consumo del tabaco, concienciar sobre sus efectos nocivos, hacer visible la fuerza de la adicción, prevenir la presión de grupo y fomentar la autoestima del adolescente, son factores importantes que ayudan a prevenir el consumo de tabaco entre los jóvenes desde casa, según han destacado expertos de Haztúa Psicología Positiva, con el objetivo de evitar su iniciación precoz y fomentar el abandono, según recoge E.P.

Los expertos han puesto de relieve la importancia del diálogo y la creación de un ambiente de tranquilidad. Para ello, han aconsejado preguntar abiertamente sobre su consumo. De igual modo, internet y las nuevas tecnologías se han convertido en un buen recurso para concienciar sobre sus efectos nocivos, entre los que destaca el color amarillo de los dientes, la tos crónica, el aumento de ataques cerebrales y el cáncer de laringe o pulmón, entre otras consecuencias.

Por otra parte, han recomendado hacerles visible la fuerza de adicción del tabaco, ya que la mayoría de los jóvenes cree poder controlar la necesidad de fumar y dejarlo cuando quiera.

Es importante prevenir la presión de grupo, que suele ser uno de los principales puntos de inicio, y fomentar la autoestima. Para ello han recomendado poner en práctica la técnica del «disco rayado», que consiste en dar respuesta negando a cada pregunta, e imitar posibles escenarios donde se puedan dar estas situaciones.

Finalmente, se hace hincapié en evitar las amenazas y los castigos cuando el adolescente comienza a fumar. Así, se concluye que se debe buscar el por qué de su consumo y trabajar sobre ello.

Jóvenes, el grupo más vulnerable por factor social

Marta Sánchez Galiana, psicóloga de Haztúa Psicología Positiva y especialista en Intervención con adolescentes, ha destacado que el tabaco es considerado una droga social, que forma parte del estilo de vida. No obstante, como consecuencia de la prohibición de fumar en los espacios públicos cerrados su consumo está disminuyendo entre los adultos, siendo ahora el grupo más vulnerable los jóvenes por el factor social.

Actualmente, el inicio de consumo se sitúa entre los 11 y 14 años, según ha explicado la experta. Esto ocurre como consecuencia de los grupos que facilitan su consumo y las familias que lo toleran, la presión social del grupo de amigos, la imitación y la sensación de ser más adulto. Asimismo, se pueden destacar factores individuales como la baja autoestima, el gusto por descubrir nuevas sensaciones o el fracaso escolar, entre otros.

Por otra parte, la experta ha hecho hincapié en el uso de los vaper por su variedad de sabores, que hace que los adolescentes no lo consideren tan nocivos sus efectos. Sin embargo, «algunas de las sustancias que contiene el líquido de vaporeo son propilenglicol, glicerol, sustancias aromáticas y, en el 90 por ciento de las ocasiones, concentraciones variables de nicotina».

Como consecuencia de estos datos, Haztúa Psicología Positiva desarrolla una serie de ponencias sobre cómo evitar que los adolescentes fumen desde la psicología con el objetivo de concienciar y visibilizar sobre los efectos de su consumo.

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