Inés Zorreguieta y Máxima de Holanda, en una visita a la Universidad Católica de Argentina en 2016 - GTRES | Vídeo: la muerte de la hermana de la Reina Máxima de Holanda

El viaje más duro de Máxima de Holanda

Inés Zorreguieta, hermana de la reina, se suicidó a los 33 años en su casa de Buenos Aires el pasado miércoles por la noche. Padecía anorexia y depresión

CORRESPONSAL EN BUENOS AIRESActualizado:

La Reina de los Países Bajos emprendió el viaje más triste de su vida. Máxima Zorreguieta llegará a Buenos Aires a enterrar a una hermana, a la pequeña, a su favorita. Inés, Inesita para todos en la familia, se quitó la vida la noche del miércoles. Sufría otra depresión, una más de las que en su corta vida afrontó como pudo. A los 33 años, edad fatídica en la historia de las almas demasiado vulnerables al dolor, escribió el fin de su propia historia.

Sola, en su apartamento fronterizo entre los barrios porteños de Almagro y Caballito, Inés dejó escrito en muchos papeles cómo sentía su caída al vacío. La nueva crisis la acorraló con más fuerza que nunca y en esta ocasión, se dio por vencida. Su muerte, según los primeros informes, se produjo por asfixia como consecuencia de su propio ahorcamiento.

La falta de respuesta a sucesivas llamadas preocupó a las personas de su entorno que acudieron por la noche a su domicilio. Algunos medios aseguran que su madre, María del Carmen Cerruti, fue la primera en ver la escena. Otros publican que una amiga que tenía llaves se adelantó. Ya no importa. Nadie llegó a tiempo.

Seis Hermanos

La autopsia de la menor de los siete hermanos Zorreguieta ofrecerá detalles que poco pueden cambiar las cosas. La chica que se graduó con 9,5 en Psicología se fue para siempre. En el recuerdo de los suyos quedará su infancia, su cancionero de rock, jazz o lo que terciara, -en función de la época- con la guitarra. También, sus problemas de alimentación, su ingreso en una clínica en busca de ayuda, los miedos a que no pudiera seguir y sus esfuerzos por no dejarlo todo. Sus hermanos, María, Ángeles y Dolores (del primer matrimonio de su padre con Marta López Gil) y Martín, Juan y Máxima no la olvidarán.

Inés Zorreguieta trabajó en la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la ONU, en Panamá. Un desengaño amoroso la hundió en una profunda crisis. Entonces, como siempre, la Reina Máxima estuvo pendiente de su evolución y trató de convencerla de que se trasladará a vivir con ella a Holanda. No lo consiguió. Un par de años más tarde, en 2014, su hermana favorita logró un puesto en el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, en concreto en el Ministerio de Desarrollo Social que dirigía la actual ministra de la Nación, Carolina Stanley. Con Mauricio Macri en la Casa Rosada, el presidente la designó, en febrero del 2016, directora de Despacho y Mesa de Entradas de la Dirección General de Administración de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales de la Presidencia. Aquel nombramiento, (hace un año que dejó la plaza) como el anterior, levantó una ola de comentarios críticos sobre los que ella jamás se pronunció. Acusaciones de favoritismo y descalificaciones profesionales, fueron algunos de los reproches que recibió en silencio. Máxima de los Países Bajos, con una relación excelente con el matrimonio de Mauricio Macri y Juliana Awada, estaba agradecida al presidente del Gobierno por haberle dado una oportunidad.

Inés Zorreguieta, en el bautizo de la Princesa Ariane,
Inés Zorreguieta, en el bautizo de la Princesa Ariane,

Madrina de la Princesa Ariane, Inés fue una de las damas de honor en la boda de su hermana con el Rey Guillermo de Orange. En el libro «Máxima, una historia real, biografía no autorizada», de Gonzalo Álvarez Guerrero y Soledad Ferrari los autores describen su aterrizaje en los Países Bajos por aquellos días: «llegó a Holanda con un estudiado look dark» que «preocupó a algunos consejeros de la Corona. Máxima, amable y tajante, advirtió que no se metieran con ella».

Vida privada discreta

La vida privada de Inés Zorreguieta fue discreta y sin escándalos, al igual que la del resto de sus hermanos. Sus problemas de salud mental la acompañaron y la hicieron sufrir desde jovencita. La Casa Real de Holanda comunicó ayer que la Reina está «conmocionada y desolada» desde que le transmitieron la noticia fatal.

El pasado 8 de agosto moría su padre, Jorge Zorreguieta, a los 89 años, después de luchar contra un linfoma no Hodgkin. Ahora, cuando había transcurrido tiempo para asimilar la pérdida, la desgracia vuelve a golpear a la Reina de los Países Bajos, donde más duele. No será fácil para la familia y la madre, María del Carmen Cerruti, enterrar a su hija. Tampoco para Máxima viajar para despedirse de la hermana a la que intentó proteger y nunca logró convencer para que la acompañara a vivir a Holanda. Descanse en paz.