La actriz Heather Locklear
La actriz Heather Locklear - GTRES

Las estrellas de Hollywood ponen voz a la depresión

Tras sus aparentes vidas de ensueño, las estrellas luchan contra la ansiedad y los desórdenes obsesivos. Ya no se esfuerzan en ocultarlo

LOS ÁNGELESActualizado:

Admiramos a las celebridades por su aparente perfección, por sus cuerpos atléticos, sus rostros sin arrugas, en definitiva, por una estampa perfecta sobre la alfombra roja, en la televisión o en el cine. Muchos de ellos, sin embargo, han decidido dejar a un lado esa imagen inmaculada y utilizar su plataforma para hablar sobre sus problemas mentales. Ansiedad, depresión, desórdenes obsesivos compulsivos o bipolaridad son algunas de las enfermedades más comunes que muchos famosos comparten con millones de personas en el mundo. En un esfuerzo de despertar consciencia colectiva y promover la aceptación entre las comunidades, muchas estrellas han decidido hablar sobre su lucha personal.

Esta misma semana hemos descubierto que Demi Lovato estrenaba una canción con el título «Sober». Un tema que no corresponde a ningún álbum y cuyo objetivo es revelar que tras seis años de sobriedad ha resbalado. Compartir su caída forma parte de su rehabilitación. Lovato, que ha crecido frente a la opinión publica, utiliza su fama y acceso a los medios para hablar abiertamente sobre su experiencia con el desorden bipolar.

Demi Lovato
Demi Lovato

Según la Alianza de Apoyo para la Depresión y el Trastorno Bipolar (DBSA, por sus siglas en inglés), ambas son dos enfermedades médicas tratables. Antes de que Demi Lovato recibiera el diagnóstico, pasó gran parte de su vida sintiéndose vulnerable, triste y retraída, lo que la llevó a sentirse deprimida. Después de años de abusar de su cuerpo y de la automedicación, tocó fondo y fue internada en un centro de tratamiento hospitalario. Finalmente fue diagnosticada con la fase depresiva del trastorno bipolar y comenzó su proceso de recuperación.

«Obtener un diagnóstico fue una especie de alivio. Me ayudó a empezar a dar sentido a las cosas dañinas que estaba haciendo para hacer frente a lo que estaba experimentando», afirmó Lovato como parte de la campaña «Be Vocal: Speak for Mental Health», en un esfuerzo por mostrar la vulnerabilidad de aquellos que viven con problemas de salud mental. Tras los suicidios de Kate Spade y Anthony Bourdain, puso de relieve como la fama puede ser un escaparte muy complicado donde esconder la depresión o la bipolaridad.

Esta semana, la actriz Heather Locklear fue hospitalizada en UCLA para una evaluación psiquiátrica después de que intentará suicidarse con una pistola. «Cuando llegamos a la cara de Thousand Oaks encontramos una paciente con necesidades médicas que necesitó ser transportada a un hospital para tratamiento» aseguró el portavoz de la policía de Los Ángeles. Este es nuevo episodio en la vida de la actriz de «Melrose Place», 56 años, que ya estuvo ingresada en el 2008 por una profunda depresión. «Heather vive luchando contra la ansiedad y la depresión. Ella misma ha pedido una evaluación profunda de su medicación, está en el hospital donde estudian su próximo tratamiento» afirmó su publicista Cece Yorke a la revista «People». Como ellas, la actriz Winona Ryder, una de las actrices más famosas en los 80 y 90, sufrió un ataque de ansiedad en una tienda de ropa y fue acusada de robar varias prendas. En realidad, la actriz padece ataques desde los 12 años y a los 19 tuvo que ingresar en un psiquiátrico para recibir tratamiento de su depresión severa.

La actriz Heather Locklear
La actriz Heather Locklear

Para Kanye West, quien el pasado año fue ingresado en un hospital psiquiátrico después de un ataque en pleno concierto en Santa Bárbara, su bipolaridad es su superpoder. Ha sido el propio rapero quien, en un evento donde presentaba sus nuevas creaciones musicales, confesó ser bipolar. West habló abiertamente de la «condición mental» que padece, y explicó cómo se siente desde que fue diagnosticado con dicho trastorno. Kanye West asegura que hasta los 39 años que supo que era bipolar, un diagnóstico que, por lo que parece, ha asumido muy bien. «Como lo planteo en el disco, no es una discapacidad, sino un superpoder» explica. Es más, en una de las canciones que se incluyen en su nuevo disco llamada «Yikes», el artista dice: «Es mi mierda. Es mi superpoder, no una discapacidad. ¡Soy un superhéroe! ¡Soy un superhéroe!».

La modelo Cara Delevinge escribió en su página de Twitter: «Sufro depresión y, por mi carrera, me ha costado superar esos momentos de duda y odio personal. Tengo la suerte de hacer lo que hago, de utilizar mi creatividad como un escape, aunque, a veces, terminó completamente agotada de mi misma».

Kim Basinger, en una de sus últimas imágenes en 2016
Kim Basinger, en una de sus últimas imágenes en 2016

La agorafobia ha impedido a Kim Basinger desarrollar su carrera de actriz. Su condición ha sido tan severa que durante su infancia sus padres consideraban que era autista. La lucha de Kim Basinger contra los trastornos de ansiedad comenzó cuando ella era una niña. La protagonista de «9 semanas y media» sufre de ansiedad social, trastorno de pánico y agorafobia. Basinger ha sido muy pública sobre sus experiencias con los trastornos de ansiedad, y apareció en el documental «Panic: A Film about Coping», producido por HBO, con la esperanza de crear conciencia sobre el espectro de las enfermedades de salud mental. Para tratar su condición, Basinger recurrió a métodos psicoterapéuticos y aunque siente que la condición ha mejorado, admite que sigue con algunos ataques de pánico.

Barbra Streisand es conocida en Hollywood por su reclusión. No se la ve a menudo en público y ella admite estar retirada de los escenarios. Este paréntesis de 30 años de apariciones públicas, aparte de los eventos en los que participa para funciones de caridad, es resultado de lo que le sucedió en un concierto, en el Central Park de Nueva York. Durante su presentación, Streisand olvidó la letra de la canción que estaba cantando y desarrolló un miedo intenso a aparecer en público. Desde entonces, está en tratamiento de ansiedad. Lo mismo le sucede a Chris Evans, el actor que da vida al Capitán América en la saga de «Los Vengadores» tiene terror a los flashes de las cámaras y aparecer sobre la alfombra roja.

Para Selena Gómez, la depresión y la ansiedad son consecuencias de la enfermedad de lupus que padece. «Como muchos de vosotros sabéis, hace aproximadamente un año revelé que tenía lupus, una enfermedad que puede afectar a las personas de diferentes maneras», dijo la joven de 24 años a «People» en un comunicado exclusivo en agosto de 2016. «He descubierto que la ansiedad, los ataques de pánico y la depresión pueden ser efectos secundarios del lupus, que puede presentar sus propios desafíos».