Interior de la suite «Princesa Gracia», que ya está disponible para los clientes del Hotel de París
Interior de la suite «Princesa Gracia», que ya está disponible para los clientes del Hotel de París - ABC

Alberto de Mónaco se lanza a la reconquista del lujo mundial

Inaugura, en el reformado Hotel de París, la suite más cara del mundo: de 30.000 a 50.000 euros la noche

ParísActualizado:

El Príncipe Alberto II ha decidido reinstalar Mónaco/Monte-Carlo en la cumbre del lujo, ofreciendo uno de los hoteles más caros del mundo, un nuevo centro de negocios, vida nocturna más acorde con los tiempos y compras llamadas a ser una referencia única en la nueva geografía mundial del ocio ultra millonario. Así, tres proyectos faraónicos están en marcha.

El primero comenzó años atrás: ganar al mar Mediterráneo seis hectáreas de «terreno», con el fin de construir una futurista ciudad acuática submarina y terrestre, con zonas residenciales y comerciales, y bajo una inversión de 2.000 millones de euros. También está en marcha un ambicioso plan llamado «One Monte-Carlo» y que sitúa siete nuevas torres de viviendas en el corazón histórico de la ciudad, con espacios abiertos a los negocios y comercio de lujo.

Alberto II junto a la Princesa Charlene
Alberto II junto a la Princesa Charlene - EFE

Y el último y más emblemático proyecto es culminar la reforma en curso del legendario Hotel de París, el navío almirante de La Sociedad de Baños de Mar (LSBM), esa gran entidad nacional que rige hoteles, salas de fiestas, restaurantes y el emblemático casino. El Hotel de París es un monumento histórico, inaugurado en 1864 y que fue refugio de la realeza desterrada y la aristocracia. El Príncipe Alberto ha puesto manos a la obra en su reforma –valorada en 250 millones de euros– para situarlo de nuevo en el ranking de los 10 hoteles más exclusivos del mundo, donde figuran el Président Wilson de Ginebra, el Raj Palace Hotel de Jaipur, el Four Seasons de Nueva York, el Palms Casino de Las Vegas o el Mandarin de Shanghai.

Aunque las obras culminarán el próximo otoño, ya es posible instalarse en la suite «Princesa Gracia» por el precio de 30.000 a 50.000 euros la noche, según el uso de las dependencias y servicios. Esta suite tiene una superficie total de 910 metros cuadrados –440 de terrazas–, con acceso a una piscina privada realizada en granito negro de Zimbabue. Los baños se han realizado en mármol striato olímpico de Carrara y los muebles han sido diseñados por Lalique. La estancia también tendrá mucho de mausoleo a la memoria de la madre del Príncipe Alberto. En la biblioteca estarán los libros preferidos de Gracia de Mónaco y, entre otras reliquias personales, podrán contemplarse guantes, gafas, pinturas y collages propios. Una suerte de homenaje a la personalidad más emblemática del principado, desde su boda con el Príncipe Rainiero, en 1955, hasta su trágica muerte en 1982.

Rainiero y Gracia de Mónaco, junto a la Princesa Carolina, saliendo del mítico hotel
Rainiero y Gracia de Mónaco, junto a la Princesa Carolina, saliendo del mítico hotel - ABC

La creación de la suite Princesa Grace, con vistas a la bahía de Mónaco y al Palacio del Príncipe, se inscribe en un proceso de reforma global del Hotel de París. Se ha guardado y preservará lo esencial –la fachada– y apenas se modificará el número de habitaciones –de 192 se pasará a 195–. Por el contrario, la superficie aumentará de manera espectacular, pasado de 38.000 a 55.000 metros cuadrados. Las nuevas habitaciones serán mucho más grandes –con un mínimo de 40 metros cuadrados– y habrá nuevas suites. También se ha reformado su célebre restaurante Luis XV, uno de los emblemas del gran chef francés Alain Ducasse, quien ha situado en los fogones de este templo gastronómico al italiano Paolo Sari, quien ya pasó por el Hotel Monte-Carlo Beach.

En nuevo Casino

Frente al Hotel de París, el Casino de Monte-Carlo ha iniciado su propia reconversión. Inmortalizado en algunas novelas célebres –«Veinticuatro horas en la vida de una mujer», de Stefan Zweig–, templo de los «jugadores de altos vuelos» –el pintor Francis Bacon–, por sus salones privados se ha movido mucho dinero y se han desatado grandes pasiones al amparo de una discreción intachable. Esa clientela aseguraba hasta ahora el 85% de los ingresos del Casino, pero los gestores más próximos al Príncipe Alberto han comenzado a introducir cambios de fondo en el modelo de negocio, abriéndose al interés de «aficionados» con muchos recursos para gastar. Así pues, la vida nocturna se moderniza y también Jimmy’z, club legendario donde comenzaron varias aventuras amorosas principescas y que reabrió a principios de junio.

Cuando el metro cuadrado de alquiler se paga entre 1.500 y 2.500 euros al mes, cuando para comprar un piso hay que desdembolsar unos 100.000 euros por metro cuadrado, el «arte de vivir» tiene su importancia. «Ventajas fiscales pueden encontrarse en Irlanda, en Luxemburgo, en Leichenstein… pero la calidad de vida es otra cosa, y Monte-Carlo tiene ventajas excepcionales», comenta encantado un millonario italiano con residencia propia. Como asegura un entusiasta Frédéric Dupont, agente inmobiliario que también vende coches Bentley a los millonarios rusos que recalan por la Costa Azul, «el ultra lujo es un negocio con futuro».