Dinio García - Twitter

La pesadilla de Dinio tras su injerto capilar

Desde hace algunos años, cada vez más españoles consideran el país eurasiático como lugar idóneo para realizarse un trasplante de pelo «low cost»

MadridActualizado:

Los tiempos pasados no siempre fueron mejores. Dinio García, última pareja de Marujita Díaz, ha visto como sus rizos se han ido cayendo poco a poco hasta quedarse casi calvo, por lo que decidió recurrir a los famosos injertos de pelo realizados en Turquía.

Esta tendencia a perder el pelo prematuramente y recuperarlo en la madurez se ha visto en todos los gremiso: desde deportistas hasta presentadores de televisión y famosos de todo tipo.

La principal causa de la caída del cabello se debe a situaciones de estrés emocional que desencadenan un aumento de la hormona ACTH que, acumulada en grandes cantidades, puede provocar un debilitamiento del folículo piloso.

El cubano viajó hasta la capital del país eurasiático para someterse a un implante capilar, sin embargo el actor eligió mal el especialista y al final «lo barato le salió caro». Así clo confesó a la web «Jaleos», en la que explica que tras la intervención sufrió dolorosas heridas. «Parecía que me había mordido un caballo», explicó. «Hay clínicas en Turquía que son como almacenes, te quitan pelo del pecho y hasta de los sobacos. Una barbaridad», confesó.

Tras su pesadilla, Dinio regresó a España para curarse las heridas y solucionar los daños ocasionados en su cabeza como resultado de una mala intervención. «Cuando pasen más años haré lo que haya que hacer, pero yo no quiero verme arrugas ni que se me note el paso del tiempo», aseguró.

En Turquía, la nueva meca del trasplante capilar, se realizan, cada día, cerca de 200 intervenciones. La presencia de cabezas rapadas y parcialmente vendadas, tan características de las personas que han pasado por esta operación, se ha vuelto más que habitual en las calles del centro de Estambul, la capital de este «Imperio» capilar. Los atractivos precios y la belleza de la ciudad del Bósforo son sus principales alicientes, pero no los únicos.

Desde hace algunos años, cada vez más españoles consideran el país eurasiático como lugar idóneo para realizarse un trasplante de pelo «low cost».