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Cerca de 735.000 trabajadores generan 5,7 millones de horas extra a la semana en España

Sermicro señala que hay compañías que están «expectantes» ante la norma que obliga a registrar la jornada laboral de los empleados

Bilbao Actualizado: Guardar
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La entrada en vigor del Real Decreto que obliga a registrar la jornada laboral de los trabajadores sorprendió a buena parte de las empresas españolas con los deberes por hacer. Y las consecuencias de su incumplimiento no son inocuas: entre 626 y 6.250 euros, según quedó establecido en el Boletín Oficial del Estado.

Tal y como explica Iñigo García, director de la zona norte del Grupo Sermicro, todavía hay compañías que están «expectantes» frente a la norma, aunque hay otras que «están tomando mucha iniciativa». En cualquier caso, se muestra confiado en que la situación «se irá corrigiendo» a lo largo de los próximos meses.

Eso sí, se hará por las buenas o por las malas, apunta García, que sostiene que las empresas se tendrán que poner al día con el registro de las horas trabajadas de sus empleados ante el creciente número de inspecciones. «Las grandes empresas son más sensibles a este tipo de cosas y están actuando para tenerlo todo bien controlado, mientras que las pymes son bastante más cautas —explica—A medida que haya más conciencia social irá costando menos».

También en Sermicro se percibe un interés creciente por herramientas como Jobtracker, que según García no solo cubre el registro de la jornada laboral, sino que también presta una serie de servicios como son la gestión de los recursos humanos y la prevención de riesgos. La plataforma proporciona información en tiempo real en términos de vacaciones, retrasos y viajes laborales, entre otros ámbitos.

«Nuestra herramienta está destinada a que las empresas puedan cumplir con la ley», argumenta el directivo de Sermicro.

Miles de horas sin cotizar

El control de los horarios está destinado en gran parte a mitigar la presión que sufren miles de trabajadores en España. Según los datos que maneja la propia compañía en base a la Encuesta de Población Activa, en el conjunto del país, 735.000 trabajadores generan 5,7 millones de horas extra a la semana. El equivalente a 142.000 puestos de trabajo. 2,6 millones de horas, además, no están cotizadas ni cobradas.

La situación es similar en el País Vasco, donde se registran 280.175 horas trabajadas. Un 56% de estas no están pagadas ni cotizadas.

Las compañías vigilan también el tiempo destinado a descansos, así como a la pausa para el café o el cigarrillo, que podrían ser descontadas de las horas efectivas de trabajo según el último criterio elaborado por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

Según el criterio técnico elaborado desde Inspección de Trabajo y Seguridad Social, se podrá restar tiempo de trabajo productivo en las pausas o interrupciones que realice cada trabajador a lo largo de la jornada establecida por su empresa. Es decir, tomarse un café o fumar un cigarrillo pueden suponer a partir de ahora, una reducción de las horas productivas marcadas por cada empresa para su empleado.

Desde Inspección se aclara que, aunque la normativa no demanda expresamente el registro de las pausas durante la jornada laboral, la empresa sí que podría organizarse para que estas interrupciones sí se incluyan.

Además, los registros de la jornada laboral deberán permanecer en la empresa durante cuatro años para que el trabajador pueda consultarlos cuándo quiera, aunque, no podrá obtener una copia de éstos. El objetivo de esta medida es que esos registros no puedan ser modificables y que sean interpretados como datos fiables al 100%.