La primera «ciclocalle» de la capital
PEDRO SÁNCHEZ/ABC

La primera «ciclocalle» de la capital

Se encuentra en Villaverde y los coches no pueden pasar de 30 km/h

SARA MEDIALDEA
MADRID Actualizado:

La primera ciclocalle de Madrid está a punto de ponerse en marcha. Se llama calle de Cifuentes, está en Villaverde y permitirá hacerse un tramo entre la avenida de Andalucía y el futuro Centro de Nuevas Tecnologías, en la antigua nave de Boetticher. En la actualidad, están terminando de asfaltarla; a continuación se señalizará adecuadamente, y en breve será la primera vía madrileña donde las bicicletas tendrán prioridad sobre los coches, y éstos no podrán circular a más de 30 kilómetros por hora.

Ana Botella, concejal de Medio Ambiente y Movilidad, es rotunda al afirmar que «la bicicleta ha encontrado su sitio en Madrid». Se apoya en los datos del último informe de Movilidad, según los cuales el uso de este medio de transporte se ha incrementado un 20 por ciento en un año. Como muestra del interés municipal por fomentar esta modalidad de transporte, que «está llamada —según Botella— a combinarse con el autobús y el metro», se pone en marcha esta ciclovía de modo experimental, como una «prueba piloto» en una calle ideal por lo tranquila y «porque hay una guardería, colegio y un centro deportivo».

Muy poca inversión

Una ciclocalle es una vía en la que el tráfico preferente es el de bicicletas: éstas tienen la prioridad sobre los coches. Los vehículos a motor tienen limitada su velocidad a un máximo de 30 kilómetros por hora. Una modalidad diferente es el ciclocarril: básicamente funciona igual, pero limitado a un único carril de circulación. Son dos fórmulas que permitirán, con muy poca inversión económica y prácticamente sin obras, abrir grandes zonas de la ciudad al uso de las bicicletas.

Ambas soluciones estaban incluidas en el último programa electoral del PP, dentro de un conjunto de medidas de fomento del ciclismo como medio de transporte. La primera que se va a poner en marcha es la de Villaverde, y si la experiencia funciona, se extenderán a otras zonas de Madrid durante este mandato. A la nueva ciclocalle de Villaverde se puede llegar a través del Anillo Verde Ciclista, hasta San Fermín. Allí es posible tomar otra vía para bicicletas que lleva hasta la estación de Metro Cruce de Villaverde.

Además, según anunció ayer la concejal Botella, el Ayuntamiento y la asociacion ciclista «En Bici por Madrid» trabajan en una nueva guía que recoja la red de «calles tranquilas», los carriles bici existentes y las calles ciclables de la capital, la importancia de las pendientes que se pueden encontrar los usuarios, las estaciones de Metro y Cercanías próximas, así como consejos para circular con este transporte y la normativa actualmente en vigor.

Para elaborarla, informó Botella, se ha contado con la colaboración de otras asociaciones ciclistas, como Pedalibre, la Plataforma Carril Bici de Ciudad Lineal, la Plataforma Carril Bici de Chamberí, Cíclope, la Asociación de Viandantes a Pie, Madrid Probici, Madrid en Bici y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM).

Desde la oposición, Ruth Porta (PSOE) y Raquel López (IU) apostaron por medidas más concretas: las ciclocalles, piensa Porta, son muy útiles y requieren una inversión mínima: «14 euros por metro cuadrado, frente a los 118 del carril en calzada y 207 del carril en acera». Ambas ediles de la oposición pidieron también que los aparcamientos municipales reserven espacio para poder estacionar allí las bicicletas, algo que Botella prometió estudiar.

Además de las ciclocalles y los ciclocarriles, es intención del actual Gobierno municipal que Madrid cuente, en dos años, con cien kilómetros de carril-bici. Así se prometió en la campaña electoral, cuando fue presentada la «M-10 de las bicicletas», que recorrerá el primer cinturón de la capital —los bulevares, el paseo del Prado, las arondas y la calle de Bailén— con espacios específicos para bicicletas.

La M-10 de las bicis

Habrá distintas soluciones, que se ajustarán a las diferentes circunstancias de cada tramo: entre princesa y Alonso Martínez, por ejemplo, se ha pensado en suprimir un carril para el tráfico privado e instalar un separador en el carril-bus, situando junto a la acera un carril exclusivo para bicicletas.

La M-10 pasará por Génova, Sagasta, Carranza, Alberto Aguilera, Marqués de Urquijo, Ferraz, Pintor Rosales, Bailén, Gran Vía de San Francisco, ronda de Toledo, ronda de Valencia, ronda de Atocha, paseo del Prado y paseo de Recoletos. Pero además, están previstos otros nueve ejes ciclistas, entre ellos los que van de Bravo Murillo a Santa Engracia, de plaza de Castilla a Colón, y de Atocha a Puerta del Sol. Precisamente hace unos meses, Botella presentó el proyecto de la ruta calle de Alcalá-Sol-Mayor-Cuesta de la Vega-calle de Segovia, de cuatro kilómetros de recorrido, y cuyas obras estarán terminadas a finales del próximo año.