Rocío Monasterio, portavoz de Vox
Rocío Monasterio, portavoz de Vox - JAIME GARCÍA

Investidura AyusoRocío Monasterio: la tercera en discordia

La portavoz de Vox, que mantiene la llave de la gobernabilidad en la legislatura, puede quebrar el difícil equilibrio entre PP y Cs

MADRID Actualizado: Guardar
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Rocío Monasterio (Cuba, 1974) no es mujer fácil de callar. No levanta la voz, pero su tono y su firmeza, junto con la rotundidad de sus afirmaciones, son la mejor tarjeta de visita y una garantía de que se la escucha. Ha llegado a la Asamlea de Madrid sabiéndose cabeza de un movimiento que genera rechazo general, y es blanco de muchas críticas desde la izquierda. Lo que quizá no esperaba era la beligerancia con que la ha enfrentado Ciudadanos.

Arquitecta, es una profesional acostumbrada, como ella misma explica, a pelear en campos habitualmente reservados a los hombres -recorriendo España de obra en obra-. También es madre de cuatro hijos, y celosa de su intimidad. De ahí que le haya impactado tanto la presión de determinados medios que la han perseguido hasta la puerta de los colegios de los niños.

Vox, y por extensión Monasterio, son la bestia negra de los partidos a la izquierda en la Asamblea de Madrid. Y se diría que también para Ciudadanos, con el que la líder de la formación ha mantenido un enfrentamiento descarnado, pero frío. Y en el que a instancias de la dirección nacional de su partido, Aguado tuvo que terminar reuniéndose con Monasterio y haciéndose la foto que tanto esquivó.

Y es que Monasterio ha llegado a la Asamblea y ha abierto la caja de los truenos: sus planteamientos ideológicos sobre cuestiones que todos los partidos habían normalizado, en el campo de los colectivos LGTBI, la inmigración irregular o la gobernanza pública, no sólo ha provocado sarpullidos a la izquierda sino que también han despertado dudas en las filas populares que se creían superadas.

La líder de Vox es una política inteligente, sin complejos ni pelos en la lengua, pero carga con el lastre de la etiqueta de «extrema derecha». Si en un matrimonio, donde se elige voluntariamente estar juntos, se pasa a temporadas por malos momentos, inquieta pensar cómo será una relación no a dos, sino a tres, y donde el nexo de unión no es precisamente el amor. Porque aunque sólo cogobiernen PP y Ciudadanos, Vox es quien mantiene en su poder la llave que abrirá la vía a presupuestos y leyes fundamentales.