Un georgiano haciendo una vigilancia en Madrid - ABC / Vídeo: La Policía Nacional ha conseguido, recientemente, desmantelar una red especializada en robos en viviendas de la capital

La región sufre 35 robos en viviendas al día

La estadística oficial muestra un aumento de este delito, uno de los que más preocupa a la ciudadanía

MADRIDActualizado:

Cada día, se denuncian 917 delitos en la Comunidad de Madrid. En total, 250.539 entre enero y septiembre de 2018, último tramo estadístico ofrecido por el Ministerio del Interior. Los robos en viviendas, los secuestros, los delitos sexuales y el tráfico de drogas son los capítulos que subieron en ese periodo.

Por contra, se registraron menos homicidios (de los que sí hay cifras definitivas del año pasado, 34, uno de los datos más bajos que se recuerdan), los robos de coches, los hurtos y los atracos violentos.

Sustracciones en casas: Mafias del Este

Cada día, se conocen 35 robos con fuerza en viviendas; es decir, sin moradores dentro en el momento del delito. En los nueve primeros meses de 2018 se contabilizaron 9.514, un 2% más que en el mismo periodo que el año anterior. Los grandes culpables de ello son los grupos organizados del Este de Europa.

De un lado, los rumanos son especialistas en la técnica del «resbalón» (por lo que es importante que cuando se salga de casa, se deje la cerradura echada); pero las que verdaderamente hacen daño son las mafias georgianas, que son mucho más sofisticadas: utilizan testigos en las puertas (lo último es colocar palillos de dientes en las cerraduras, para que los propietarios no puedan abrir) y dominan el «bumping» (reventar cerraduras, aunque la puerta sea blindada) y el «impresioning» (una especie de clonado de las llaves, obteniendo sus moldes».

Es, de largo, el tipo delictivo que más preocupa al ciudadano, puesto que algo así le puede tocar a cualquiera y, además, supone una invasión a su espacio más íntimo y en el que debería sentirse más protegido.

Tráfico de drogas: Crecimiento de la heroína

Después de varios años de capa caída, el tráfico de drogas crece en la región un 23,3% en el mencionado periodo, con 1.435 en esos nueve meses. Las lecturas son varias: por un lado, la mayor actividad policial; pero, por otro, también la de los narcos, que tienen a Madrid como punto principal de entrada de los alijos que arriban vía aérea, sobre todo en dobles fondos, «mulas» o «belloteros».

Sin embargo, los grandes alijos llegan en contenedores marítimos, a puertos como los de Valencia y Algecieras; lo que pasa es que buena parte de esas sustancias luego acaban en Madrid. No perdamos de vista que España es un país donde se consume mucha cocaína y, además, vía de paso para el resto de Europa.

Hay un condicionante más: el crecimiento de la heroína, que, desde los años 80, no alcanzaba protagonismo. El hecho de que ahora se tome inhalada en «chinos», y no pinchada en vena, ha provocado que la gente joven, sobre todo, piense que es menos nociva, porque no puede contagiarse de VIH, por ejemplo. Sin embargo, los expertos alertan de que las también conocidas como «pipas» son más dañiñas, porque sus efectos nocivos van directos al cerebro. Como muy perjudiciales son las llamadas drogas de recreo o sintéticas, tipo MDMA, cristal o cocaína en cristal.

Delitos sexuales: Más casos de sumisión química

Como adelantó este periódico hace unas semanas, cada día se producen cinco delitos de índole sexual en la Comunidad de Madrid. En concreto, en el periodo analizado, fueron denunciados un total de 1.460, lo que supone un incremento de 5,7% con respecto a enero-septiembre de 2017. Especialmente preocupantes son los casos, cada vez más, de aquellos perpetrados mediante sumisión química; es decir, utilizando drogas u otras sustancias que dejan a las víctimas sin voluntad, como la burundanga o escopolamina.

Dentro de este capítulo general, se contaron 180 agresiones sexuales con penetración (violaciones), un 1,1% más; el resto de delitos contra la libertad e indemnidad sexual sumaron 1.280 (+6,4%).

Hurtos. Bajan, pero siguen a la cabeza

Aunque los hurtos bajaron un 4,5% (eso sí, faltan los datos de la campaña de Navidad, época junto a los meses de buen tiempo en la que más se producen), entre enero y septiembre se denunciaron (y habrá muchos más que ni se conocen) la friolera de 109.940, a razón de 260 al día.

Como informó ayer este periódico, la Policía Nacional no da a basto con este ilícito penal. Solo en la comisaría del distrito de Centro, la que más carga de trabajo tiene de toda Europa, hay alrededor de 30 personas solo para tramitar atestados y denuncias por hechos como estos. Otros 30 agentes se patean las calles a diario en esa zona para lograr dar con estos ladrones de guante blanco.

Los robos al descuido se dan prácticamente en cada esquina del centro de Madrid y el incremento en los últimos días de diciembre y primeros de enero lo achacan, entre otras cosas, al ensanchamiento de las aceras de la Gran Vía. A más espacio, más peatones, y, por lo tanto, más hurtos.