Javier Rodríguez, Pedro Sánchez y Ángel Gabilondo
Javier Rodríguez, Pedro Sánchez y Ángel Gabilondo - EFE

Elecciones municipalesPedro Sánchez hace campaña con el candidato de Alcalá, procesado por prevaricación

Javier Rodríguez, actual alcalde y pendiente de juicio, sigue en el cargo a pesar de que el código ético del PSOE le obliga a dimitir

MadridActualizado:

El código ético del PSOE tampoco se aplica en campaña. Si la federación madrileña ha hecho durante los últimos meses todo tipo de malabares para no obligar a dimitir al alcalde de Alcalá de Henares, procesado por prevaricación, la estrategia de mirar para otro lado va más allá y es el propio Pedro Sánchez quien ha arropado a Javier Rodríguez, pendiente de sentarse en el banquillo. Pese a que los estatutos del partido exigen la renuncia por su situación procesal, el respaldo al candidato socialista es total.

Sánchez, volcado con la campaña en la región, acompañó a Rodríguez en un mitin en el que también participaron el candidato socialista a la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo; el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco; y la aspirante a entrar en el Parlamento Europeo, Mónica Silvana. Gabilondo y Franco, precisamente, dieron versiones contradictorias sobre qué había que hacer con el regidor alcalaíno tiempo atrás. El todavía portavoz del PSOE en la Asamblea dijo el 16 de octubre que si finalmente había juicio oral –como ha sido–, el Reglamento Federal de Desarrollo los Estatutos Federales obligaba a su dimisión.

Franco, en cambio, acomodó su discuso en menos de 24 horas. Si bien aseguró en una entrevista con Telemadrid que «tomarían medidas» si la juez instructora dictaba la apertura del juicio oral, un día después matizó que no debía renunciar porque «no es un caso de enriquecimiento ni de corrupción», sino «un defecto de forma en la convocatoria de un pleno». Su argumento, sin embargo, contrasta con la clasificación que el Consejo General del Poder Judicial hace del delito de prevaricación, considerado como corrupción.

La posición socialista, lejos de dividirse, se agrupó en torno al silencio, hasta que este viernes se transformó nuevamente en una retahíla de loas al candidato a la Alcaldía de Alcalá, tanto que el secretario general en Madrid habló de una movilización para alcanzar un gobierno «honrado y decente».

Como informó ABC, Rodríguez está procesado por prevaricación administrativa y por un delito contra los derechos cívicos reconocidos en la Constitución. El regidor, también presidente del Comité de Ética del PSOE, se sentará en el banquillo de los acusados por convocar un pleno de presupuestos por la vía de urgencia y sin justificar, a sabiendas de que dos ediles del PP no podían acudir por encontrarse fuera de España. Si bien la Fiscalía se opuso a la imputación, la juez instructora del caso señala que existen «indicios racionales, objetivos y fundados de infracción criminal».

«En coalición»

El mitin, celebrado en el complejo deportivo Espartales de la localidad complutense, fue una oportunidad para agitar el voto del miedo frente al bloque conservador –aprovechado por todos los asistentes– y para anunciar algunas actuaciones en el municipio. Tanto Rodríguez como Gabilondo avanzaron que, si ganan el próximo 26-M, cerrarán el vertedero de Alcalá de Henares, crearán una nueva escuela infantil, mejorarán las prestaciones de la universidad y del centro de media y larga estancia, entre otros.

El alcalde, además, señaló que si repite habrá un «gobierno de coalición», aunque en referencia a vecinos y asociaciones. No hizo alusión a los escándalos protagonizados por su socio de Gobierno: Somos Alcalá, la marca local de Podemos. Ediles de esta formación estuvieron imputados por dar subvenciones a colectivos afines, además de un concurso para un piso bajo sospecha.