Fachada exterior de Palacio del Duque de Uceda
Fachada exterior de Palacio del Duque de Uceda - BELÉN RODRIGO

El «Palacio de los Consejos» que sirvió de orientación para los bombardeos de la Guerra Civil

Mandado construir por el Duque de Uceda en 1613, la Corona instaló en él los Consejos Reales a cambio de una renta que pagó hasta 1940. Allí vivió y murió Mariana de Austria, la madre de Carlos II

MadridActualizado:

Capitanía General y Consejo de Estado comparten la sede del que en su día fue el Palacio del Duque de Uceda, conocido también como el «Palacio de los Consejos». Un enorme edificio al final de la calle Mayor que sirvió de orientación para los bombardeos de la Guerra Civil y en cuyas dependencias vivió la Mariana de Austria, segunda esposa de Felipe IV y madre de Carlos II. Allí falleció en 1696. Se atribuye su autoría a Juan Gómez de Mora o al menos estuvo inspirado en sus trabajos recordando al proyecto del Palacio de Santa Cruz. Pero hay investigaciones que afirman que fue proyectado por Alonso de Turrillo y el encargado de su ejecución fue Pedro de Pedrosa. Fue considerado el mejor edificio de Madrid después del Alcázar y el cercano convento del Sacramento formó parte de este conjunto palaciego.

Fue mandado construir en 1613 por el duque de Uceda, don Cristóbal Gómez de Sandoval, hijo del duque de Lerma, favorito de Felipe III. «Para su construcción se expropiaron una serie de casas y el duque de Uceda se arruina y no llega a terminar el palacio», indica a ABC Leandro Martínez-Cardós, Letrado Mayor del Consejo de Estado, funcionario del cuerpo de Letrados desde 1984. A mediados del siglo XVII se firma un censo reservativo. Es decir, el edificio pasa a tener dos dueños, su propietario, que no lo puede usar, y quien lo disfruta a cambio de pagar un cantidad al otro. «El duque de Uceda fue el propietario de dominio directo y la corona le pagaba una renta de 250 maravedís de oro para que en el edificio residieran miembros de la Familia Real o los Consejos Reales», subraya el Letrado. Algunas fuentes afirman que Felipe V compró el palacio «pero no parece cierto porque la renta se pagó hasta 1940», añade. En dicha fecha se expropia el censo reservativo y se paga a los Duques de Uceda 250.00 pesetas. «Por entonces el palacio estaba en ruinas y se alojaron en él 700 soldados moros. El mobiliario desaparició, probablemente sirvió como leña», afirma Leandro Martínez-Cardós.

La fachada de la calle Mayor es de tres plantas y la posterior de cinco debido al desnivel del terreno
La fachada de la calle Mayor es de tres plantas y la posterior de cinco debido al desnivel del terreno - BELÉN RODRIGO

Es el prototipo de casa señorial española del siglo XVII con trazas barrocas. Llamativo es el desnivel del terreno que ocupa el inmueble lo cual provoca una diferencia evidente entre sus fachadas. La de la calle Mayor es de tres plantas con grandes portales de acceso y la fachada trasera muestra cinco plantas y algunas aberturas que pudieron ser puertas de servicio. Construido con piedra y ladrillo, el edificio tiene planta rectangular y se organiza en torno a dos patios interiores de distinto tamaño. Los dos portales de acceso están flanqueados por columnas dóricas, tiene los escudos nobiliarios en las fachadas y alterna los frontones curvos y triangulares en las plantas altas.

Consejo de Estado

El Consejo de Estado nació en 1524 para asesorar al monarca y al gobierno y siempre estuvo junto al Rey si bien fue perdiendo su poder con Felipe III y Felipe IV, con el régimen de validos. En 1717 Felipe V ordena trasladar las oficinas del Real Alcázar de Madrid al Palacio de Uceda, conociéndose desde entonces como Palacio de los Consejos. Sin embargo el Consejo de Estado se mantuvo en la Sala del Rubí del Real Alcázar.En el siglo XVIII residen en este palacio los Consejos Reales que fueron subsistiendo, como el Consejo de Castilla o el Consejo de Indias.En 1834 el Consejo de Estado pasa a llamarse por unos años Consejo Real y se instala en este edificio para no perderlo. «Por entonces este palacio era como Nuevos Ministerios, estaban instalados distintos organismos como la Superintendencia de Bosques o el Patronato de la Cruzada», revela Leandro Martínez - Cardós. Además fue sede de la Obra Pía de los Santos Lugares e incluso estuvo el Tribunal Supremo antes de trasladarse al Convento de las Salesas. «En fechas desconocidas vino la entonces Capitanía General de Castilla la Nueva que fue cambiando de denominación. Se trasladaron desde la calle Leganitos con carácter urgente porque se caía el edificio donde estaban. Un cambio provisional pero aquí siguen», indica el Letrado . La planta baja está dividida entre la Capitanía General, que ocupa además las dos plantas bajas, y el Consejo de Estado, instalado también en las dos últimas.

La biblioteca se construyó siguiendo el modelo de la del Senado
La biblioteca se construyó siguiendo el modelo de la del Senado - BELÉN RODRIGO

Las dos primeras plantas, donde está la Capitanía General, están modernizadas mientas que es la planta primera del Consejo la que conserva su estructura tradicional. En la última vivía el presidente del Consejo de Estado y su secretario, tradición que acabó hace años y se convirtió el espacio en más despachos. Las paredes de este edificio palaciego están adornadas con cuadros y tapices en depósito. En la sala de los Letrados también se conservan obras pictóricas y en la sala principal se celebran los plenos. «La biblioteca se construyó siguiendo el modelo de la del Senado, pero es mucho más pequeña Costó 10.000 pesetas», puntualiza el Letrado.

Este órgano asesor sigue realizando sus funciones sin estar integrado en ningún ministerio. «Sólo asesoramos a los ministros. Seguimos el modelo napoleónico. No puede ser una consulta telefónica sino que nos mandan el expediente y se responde siempre por escrito», cuenta el Letrado Mayor. El Consejo de Estado lo componen su presidente (ahora María Teresa Fernández de la Vega), consejeros permanentes, consejeros netos, consejeros electivos, ocho secciones  y el secretario general. Los consejeros permanentes son nombrados por el Gobierno y son cargos vitalicios, los únicos en España además del Rey.

Los consejeros netos lo son por su cargo, como el Fiscal General del Estado o el Gobernador del Banco de España. Y hay 10 consejeros electivos que se nombran cada 4 años, reuniendo una serie de características. Los ex presidentes pueden ser, si lo desean, consejeros netos, y se pueden incorporar y salir cuando quieran aunque sólo participan en el pleno. «Hay ocho secciones y cada una de ellas tiene al frente un consejero permanente, un Letrado Mayor y una serie de Letrados.

Salón donde se reúnen los plenos permanentes todos los jueves
Salón donde se reúnen los plenos permanentes todos los jueves - BELÉN RODRIGO

El 98% de los asuntos pasa por las comisiones permanentes que se reúnen los jueves. Cada asunto lo asume un Letrado que lo llega a la sección y lo presenta en dicha comisión permanente», aclara Leandro. Las consultas pueden ser de cualquier asunto y si bien normalmente no son vinculantes «el 99% de las veces el Gobierno sigue el criterio del Consejo. Es un órgano puramente técnico». Una de las consultas que se realizó en 1984 fue, por ejemplo, qué nombre debía llevar España en las relaciones internacionales «y se decidió que fuese Reino de España».

Las paredes del palacio cuentan con tapices y cuadros en depósito
Las paredes del palacio cuentan con tapices y cuadros en depósito - BELÉN RODRIGO