Interior del templo
Interior del templo - FOTOS:ISABEL PERMUY
Iglesias de Madrid

Ntra. Sra. de la Aurora y Santo Ángel: Una parroquia de estilo misionero

La comunidad religiosa tiene una vocación asistencial para los vecinos de Vallecas

MadridActualizado:

La comida empaquetada revienta las bolsas de plástico que llevan la marca «Banco de alimentos», cajas de verduras frescas apiladas en el patio que mira a la contigua residencias de ancianos, la parroquia, almacén de primera necesidad. Una cola desordenada de hombres y mujeres, diversa edades, mayores más que jóvenes, coches de niños, procedencias diversas, multiculturalismo lo llaman, lenguas que se mezclan, integración y asistencia, atuendos típicos que marcan la diferencia, el despacho de Caritas, puerta contigua al despacho parroquial en el que el claretiano Padre Agustín Sánchez, setenta y cinco años, kilómetros y kilómetros de vida religiosa y misionera, confiesa, con sincera humildad, que la labor principal de Nuestra Señora de la Aurora y del Santo Ángel es la labor asistencial.

Ciento diez familias y dos mil trescientos kilos mensuales de alimentos. Un grupo de voluntarios atiende la acogida en Cáritas y la charla mensual formativa previa a la entrega de las bolsas de ese maná terreno, en un barrio que lleva las heridas de la droga, la marginación y, ahora, la inmigración; más del cuarenta por ciento de sus habitantes de origen marroquí, africanos, ecuatorianos, algunas familias del este de Europa y, en los últimos meses, familias procedentes de Venezuela. Vallecas, como dice el padre Agustín, con ese sentido común aplastante que le caracteriza, Vallecas «es un barrio especial». También por su historia, esa historia de los años setenta, Puente de los Tres ojos, las Californias, el Huerto del Cura, el Corralón. Y ahí la presencia de la Iglesia y de las Congregaciones religiosas.

Inaugurada en 1947

Cuenta la parroquia sita en la calle Gregorio Sanz, 8, con un libro que relata su larga historia. Escrito por Domingo Manjón Montero se titula «El santo Ángel de la Guarda. Una Iglesia de barrio para un barrio humilde, y otras parroquias hermanas del puente de Vallecas». Y dice que después de la parroquia de Nuestra Señora de la Paz, de la del Dulce Nombre de María, de la de San Francisco de Asís y de la de san Diego de Alcalá, llegó la parroquia del santo Ángel de la Guarda en 1942. La atención se encomienda a los «misioneros hijos del Inmaculado Corazón de María». El 27 de marzo de 1947 se inauguró el templo. Ahora la parroquia es la unión de dos: la de Santo Ángel y Nuestra Señora de la Aurora, que el orden de los factores no altera el producto.

El 24 de abril de 1965 nace la parroquia Nuestra Señora de la Aurora. Por allí, por cierto, anduvo de joven sacerdote el hoy obispo de Mondoñedo, Luis Ángel de las Heras, que inició el «Proyecto Aurora» de atención a drogodependientes, en coordinación con el Proyecto Hombre. A partir del 27 de junio de 1989, una sola comunidad claretiana atiende a las dos. El milagro del Santo Ángel dicen que fue la salvación de dos niños a los que se les calló el muro de la torre del viejo templo mientras estaban tranquilos en su habitación. Y no les pasó nada. Cuentan los ancianos del lugar que el antiguo templo se construyó sobre terrenos de carboneras, y no pudo con el peso de la historia. El 9 de abril de 2005 se inaugura el nuevo y único complejo de la Parroquia Ntra. Sra. de la Aurora y Santo Ángel, obra de los arquitectos Alfonso Burón y Luis José Mora. Arquitectura sencilla, nave única, buena acústica y poco más.

Campamentos

Hay que destacar que en esta parroquia colaboran muy activamente las comunidades de religiosas de las Franciscanas Misioneras –titulares del colegio san José, más del setenta por ciento de los niños de origen inmigrante–, las Siervas de Jesús de la Caridad, las Hermanitas de la Asunción y las Religiosas de María Inmaculada Misioneras Claretianas. También ayudan los claretianos que viven allí: los padres Alcalde, Ibañez, Rodríguez y el joven Sebin Mundackal.

También la parroquia tiene su catequesis, un Centro juvenil, un grupo de matrimonios jóvenes. Son muy reconcomios los campamentos con los chavales. El párroco está ahora empeñado, santo empeño, en el triduo a san Antonio María Claret, que es una forma de hacer presente el carisma en la vida comunitaria, y con la propuesta de una novena al santo Ángel, que cuesta un poco más, en un parroquia de estilo misionero.