Sara Hernández, secretaria general del PSOE-M
Sara Hernández, secretaria general del PSOE-M - JAIME GARCÍA

Militantes del PSOE de Madrid rechazan pagar una cuota extra para aliviar las arcas

Avisan al partido que devolverán el cargo de 24 euros en cuanto se lo cobre el banco

MADRIDActualizado:

Numerosos militantes se están negando a pagar estos días la cuota extra de 24 euros que el PSOE les pretende cobrar para aliviar las cuentas del partido. ABC avanzó el pasado domingo que la secretaria general, Sara Hernández, ha enviado una carta a los 15.000 afiliados donde les informaba de la delicada situación económica del partido y, de paso, les comunicaba la decisión de girarles un cobro extraordinario de dos euros al mes para salir al rescate de la tesorería de Madrid.

La misiva no dejaba lugar a dudas. Las primeras líneas comenzaban apuntando que «nuestra situación económica era y es muy preocupante». En este sentido, informaba a los afiliados que en los últimos meses ya se había pedido un esfuerzo extra a los diferentes cargos públicos del partido en la región y que ahora le había llegado el turno a la militancia. Para justificar el cobro de estos 24 euros, la misiva relataba que en 2015 habían tenido que financiar dos campañas preelectorales (las autonómicas de mayo y las generales de diciembre) y, además, había llegado el momento de comenzar devolver unos préstamos que Ferraz había concedido al partido en Madrid durante el pasado ejercicio.

En estas circunstancias, según ha podido saber ABC, militantes socialistas se han rebelado y ya han comunicado al partido que piensan devolver el cargo de los 24 euros en cuanto lo reciban en su cuenta bancaria. El responsable del Comité Regional del PSOE, Carlos Morales, es consciente del problema. «Yo voy a pagar la cuota, pero no todo el mundo se lo puede permitir. Somos un partido de trabajadores, que han visto muy mermada su capacidad adquisitiva, por lo que es comprensible que haya bastantes devoluciones. En todo caso, humildemente animo a la parte de la militancia que pueda hacer frente y arrimar el hombro, esperemos que por última vez».

En los últimos meses, desde la decapitación de Tomás Gómez de la secretaría general, el partido puso en marcha una política de contención del gasto. La gran medida fue la extinción del contrato de alquiler de la sede en el Palacio de la Prensa —donde al mes se llegaba a pagar hasta 14.000 euros— y la mudanza a un local más modesto en el número 27 de la calle del Buen Suceso. La política de recortes, de momento, no está dando los resultados esperados. Por este motivo, desde el partido se reclama un cambio en las vías de financiación.

Dos vías de financiación

«Este partido —apunta Morales— se mantiene en función de dos ingresos fundamentales: las subvenciones por número de diputados y concejales, y las cuotas de la militancia. Subvenciones por cargo electo ya hemos visto que han descendido por el descenso de votos, y no nos engañemos, no van a volver los tiempos de grupos parlamentarios de 80 diputados del PSOE-M, al menos a medio plazo. Y la militancia no ha dejado de descender, por lo que con las cuotas únicamente es insostenible».

«Debería haberse llevado a cabo una campaña de afiliación al día siguiente de haber salido elegidos (Sara Hernández y su equipo). Sin más militantes, ¿cómo esperamos más ingresos por cuotas? Si seguimos haciendo lo de siempre, por mucho que ahora se sea más austero, el problema sigue latente». Otra posibilidad, apuntan, pasa por abrir las bases del partido y conseguir incorporar más militantes de entre, por ejemplo, los 100.000 afiliados de UGT.