La historia del teniente Castillo, el militar vinculado a la muerte de un familiar de Primo de Rivera

El guardia de Asalto está propuesto por el comisionado de Memoria Histórica para tener una calle en Madrid

MadridActualizado:

José del Castillo Sáenz de Tejada (Alcalá la Real, Jaén, 1901-Madrid, 1936), con la denominación de teniente Castillo, es una de las figuras que aparece en la primera lista elaborada por el comisionado de Memoria Histórica para cambiar el callejero de Madrid. Su nombre, previsiblemente, sustituirá al del político franquista Eduardo Aunós. La justificación, según el ente dirigido por Francisca Sauquillo, remite a su condición de «militar adherido a las ideas republicanas en 1931»; cuya muerte «sirvió de pretexto para el asesinato de José Calvo Sotelo».

La controvertida figura de Castillo, sin embargo, despierta opiniones encontradas en cuanto a su forma de proceder en la Guardia de Asalto, a la que se unió en 1936. Aunque no existe consenso entre los historiadores, varios escritos le sitúan en varias refriegas, promovidas por grupos de derechas, que fueron duramente sofocadas. El teniente de Castillo aparece en la Historia asociado a la muerte de Andrés Sáenz de Heredia, primo de José Antonio Primo de Rivera. Algunos expertos aseguran que Sáenz de Heredia fue asesinado por un disparo de Castillo, aunque otros explican que fue uno de los hombres a su cargo, y no él, quien apretó el gatillo. No obstante, sí se le atribuye que hirió a un estudiante de medicina implicado en la revuelta. En cualquier caso, lo cierto es que el teniente sí participó en este y otros episodios similares, con mayor o menor grado de responsabilidad, dada su posición. La conclusión compartida es que «perdió los nervios».

Otro capítulo que también suscita cierto debate es si su muerte fue un detonante para el estallido de la Guerra Civil. Por un lado, hay quienes insisten en que fue el asesinato de José Calvo Sotelo lo que provocó el conflicto, pero lo cierto es que el suyo lo fue por igual. El teniente Castillo fue asesinado el 12 de julio de 1936 y Calvo Sotelo horas después, por lo que lo más adecuado es que, con un efecto dominó, la primera fue causa de la otra y ambas fueron la chispa que detonó todo.

Castillo fue asaltado en torno a las diez de la noche, al salir de su casa, en la calle de Augusto Figueroa, junto a la calle de Fuencarral, por cuatro pistoleros de extrema derecha. De nuevo no hay acuerdo para determinar si eran falangistas o carlistas. Las crónicas sobre el suceso narran que murió de camino al hospital y que fue auxilidado por el periodista Juan de Dios Fernández Cruz. Sobre el entierro, ABC hizo una breve reseña, explicando que la caja estaba envuelta en una bandera del Comité provincial del Partido Comunista y, acompañando al ferétro, desfilaron milicianos comunistas y socialistas.