«Boina» de contaminación sobre Madrid
«Boina» de contaminación sobre Madrid - EFE

La capital ha vivido el último mes una alerta por contaminación cada tres días

En ocho jornadas de diciembre y cuatro de enero saltaron las alertas por NO²

MADRIDActualizado:

En los últimos 30 días, el protocolo de contaminación se ha activado en la capital un total de 12 jornadas: uno de cada tres días, los madrileños nos hemos desayunado con el aviso de limitación de circulación o de estacionar por determinadas zonas de la ciudad. En todas las ocasiones, han coincidido el contaminante cuyos límites se rebasaban – dióxido de nitrógeno, procedente mayoritariamente de los coches– y las condiciones climatológicas –anticiclón de las Azores: tiempo seco, soleado y sin viento–.

En diciembre, ha habido prácticamente un episodio de alta contaminación por semana, excepto la del 17 al 23, en que hubo un descanso coincidiendo con un cambio meteorológico. El año ha comenzado con el episodio de alta contaminación activado en Nochevieja, que dura hasta hoy. Las estaciones donde más «saltan» las alarmas no están en centro: Fernández Ladreda, Ramón y Cajal, Cuatro Caminos, Barrio del Pilar o incluso Sanchinarro han sido algunas de las que han sobrepasado los límites. Las que han vivido «picos» más altos, Ramón y Cajal –que llegó a superar los 300 microgramos por metro cúbico– y Fernández Ladreda –por encima de 265 en algunos tramos horarios–.

En todos los casos, estaciones alejadas de la zona de Madrid Central, donde se aplican desde hace también un mes medidas de restricción al tráfico a vehículos privados que no sean residentes o no tengan etiquetas ecológicas. «Esto demuestra que Madrid Central y el resto de restricciones no están funcionando», destaca el concejal de Ciudadanos Sergio Brabezo.

Medidas estructurales

Para esta formación, «el protocolo no soluciona nada; sólo frena o mitiga lo que ya tenemos, pero el origen del problema sigue ahí». Y para atajarlo, insiste, son necesarias «otras medidas de tipo estructural», como las del decálogo que llevaron al pleno, entre ellas aparcamientos disuasorios a la instalación de vías exprés de alta ocupación, taxi eléctrico o la carga y descarga inteligente.

Respecto a la eficacia de Madrid Central a la hora de reducir la contaminación, esperan aún datos oficiales sobre el aumento del tráfico en otras zonas. «De momento –explica Brabezo– lo que vemos es que cuatro de las estaciones que se han activado en este último episodio están fuera de la M-30», una zona en la que «ha aumentado la polución».

No opinan lo mismo desde Ecologistas en Acción: Juan García cree que los episodios que se están dando son «similares a los de otros años: en 2017, en diciembre hubo siete días con alta contaminación». Sí reconoce que al activarse el protocolo «se hace más visible» el problema, lo que «ayuda a concienciar». Las medidas que se toman, además, «evitan que se genere más contaminación».

Cree que es pronto para evaluar el efecto de Madrid Central sobre el aire madrileño. En cualquier caso, aunque éste ha mejorado, avisa: «Vamos por el noveno año consecutivo que Madrid incumple» los límites fijados por la UE».