Antonio Ortiz, el pederasta de Ciudad Lineal - Efe / Vídeo: Los cinco meses en los que Antonio Ortiz puso en jaque a la policía

Las amenazas del pederasta de Ciudad Lineal: «Tu casa se puede quemar en cualquier momento»

Antonio Ortiz fue juzgado ayer por extorsión a una mujer en Albacete

MADRIDActualizado:

Antonio Ortiz, el pederasta de Ciudad Lineal, se sentó ayer en el banquillo de los acusado de extorsionar, junto a otro hombre, a una mujer en Valdeganga, Albacete. Los hechos se remontan a junio de 2016. Él y un compinche, C.G.M., acudieron a la casa de la mujer y, supuestamente, le amenazaron para que les pagara 100.000 euros por una deuda que su hijo, también en prisión tenía con ellos.

Al parecer, el pederasta de Ciudad Lineal y el otro acusado le preguntaron a la mujer, tras entrar en la vivienda, dónde estaba su marido. Ante la negativa de la víctima le preguntaron por su hijo. «No puedo hablar ahora con él», respondió la mujer. Antonio Ortiz y su cómplice respondieron que la persona que les mandaba no podía esperar tanto tiempo. «Podemos ir a por tu marido, que sabemos que trabaja en el campo», amenazó, según la versión de la mujer, el camarada del pederasta de Ciudad Lineal. La declaración de la señora recoge que le dijo que también sabía dónde estaban sus nietos, que la casa se podía quemar en cualquier momento estando ellos dentro y que también podían hacerle daño a su hijo dentro de la prisión.

La única explicación que dieron fue que todo era «un asunto de dinero», que tenía que entregarles 100.000 euros y que querían una contestación «el lunes o el martes».

Antonio Ortiz negó que tuviese algo que ver en los hechos, pero el otro acusado, C.G.M., sí reconoció haber estado en Valdeganga pero porque tenía amistad con el hijo de la supuesta víctima, pero ha negado todas las amenazas de la mujer. «No le dije en ningún momento que le fuéramos a hacer daño y no la he amenazado ni en ese ni en otro momento», afirmó ayer en el juicio.

La mujer ratificó la versión que contó a la Guardia Civil cuando ocurrieron los hechos y aseguró que sintió miedo y que lo sigue sintiendo.

El agente que instruyó las diligencias explicó que localizaron al acusado C.G.M. porque un vecino de la supuesta víctima, que es agente de la Policía Nacional, tomó la matrícula al resultarle «sospechosos» y que a Antonio Ortiz lo reconoció tiempo después «al verlo por la tele por su otro juicio».

El fiscal y la acusación mantienen la petición de nueve meses de cárcel y las defensas han pedido la libre absolución al entender que los hechos no están acreditados.

El juicio ha quedado visto para sentencia. El pederasta cumple ya condena de 70 años y medio de prisión por cuatro agresiones sexuales a menores.