Alberto Varela - CRÓNICAS ATLÁNTICAS

Quién los ha visto y quién los ve

El PSdeG adopta una postura no ya sumisa, sino negadora de la realidad

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Para el PSdeG los últimos presupuestos de Rajoy eran «nefastos» porque la inversión en Galicia bajaba de los 1.000 millones de euros. Ahora, tras el cambio de Gobierno, se tragan el sapo encantados y los 756 millones con los que Pedro Sánchez pretende que nos conformemos les saben a gloria.

No se contenta quien no quiere, pero se miren por donde se miren las cuentas del PSOE no pasan la prueba de la calculadora. Bajan las inversiones un 19% y el gasto en Galicia se reduce de un 9% del total de España a un raquítico 6%. El recortazo tendría justificación si fuese igual para todos, pero basta con echar un vistazo a las partidas para Cataluña o Valencia para ver que no es así y que estamos ante un agravio en toda regla. Los que se quejan de que España los trata mal han sido los niños bonitos de las últimas décadas y por lo visto con los socialistas en la Moncloa lo van a seguir siendo.

Lo peor, con todo, es la reacción del PSdeG, que lejos de reivindicar a los suyos un trato mejor para el Noroeste adoptan una postura no ya sumisa, sino negadora de la realidad.

Capítulo aparte merecen los rupturistas de En Marea. En su papel de apoyo del Gobierno y oposición a la vez calificaban esta semana de «insuficientes» las partidas que corresponden a Galicia. Curioso si tenemos en cuenta que los presupuestos fueron negociados específicamente con Unidos-Podemos, grupo del que forman parte y en el que vistos los acontecimientos no deben de pintar demasiado. A ver con qué cara piden de nuevo el voto como fuerza gallega que sólo rinde cuentas a los intereses de Galicia. En el BNG se frotan las manos, y con razón.

Y también hay carbón para los alcaldes socialistas, que están dispuestos siempre a salir en manifestación cuando a quien hay que pedir algo es a la Xunta y que ahora desfilan mansos como corderitos. Pedro Sánchez le recorta a Vigo para dárselo a Barcelona y Caballero encantado. Quién lo ha visto y quién lo ve.