Alberto Núñez Feijóo, durante la entrevista con ABC
Alberto Núñez Feijóo, durante la entrevista con ABC - M. MUÑIZ
Entrevista a Alberto Núñez Feijóo | Presidente de la Xunta

«La mayoría de gallegos no sabemos cuál es la alternativa al PPdeG»

Tiene claro que para repetir por tercera vez consecutiva en el cargo sólo le vale conseguir mayoría absoluta en los comicios del 25-S

Santiago Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Alberto Núñez Feijóo (Orense, 1961), candidato del PP a la presidencia de Galicia, tiene muy claro que el 25 de septiembre sólo le vale ganar por mayoría absoluta si quiere seguir gobernando. En frente tiene una amalgama de partidos que se presentan con la única intención de impedir que consiga su tercer mandato consecutivo. Confía en que los gallegos valoren el trabajo realizado los últimos cuatro años y le vuelvan a otorgar la confianza, lo que pasa por conseguir más de 37 diputados para no depender de otras formaciones.

—¿Tener un presidente del Gobierno gallego facilita las cosas a la hora de gobernar en Galicia?

—Sin duda, sí. No tener que explicar al presidente del Gobierno las necesidades de tu comunidad, cómo está cada pueblo, la importancia de las infraestructuras, que somos la única autonomía que no ha tenido que acudir al fondo de liquidez y que sepa el problema de envejecimiento de la población, ayuda porque no hace falta formular la pregunta porque ya sabe la respuesta.

—¿El bloqueo que se está viviendo para la formación de un Gobierno a nivel nacional puede afectar en las elecciones gallegas?

—Puede provocar un cierto hartazgo y que los ciudadanos no acudan a votar, cosa que me preocuparía mucho. Frente al bloqueo de las instituciones la respuesta de la gente debería de ser que votara más gente y hacerlo de una forma más clara para que los políticos entendamos de una vez que aquí los que mandan son los ciudadanos y no nosotros. Estamos viendo que algunos políticos de esta generación no están a la altura de nuestro país. Espero que el hartazgo y el hastío no se sirvan para que la gente mande un mensaje potente.

—¿Puede reproducirse en Galicia la situación que ha llevado a dos elecciones generales en seis meses?

«No va a haber más ajustes si tenemos un Gobierno de España que implante una política de crecimiento y de mejora en el empleo»

—Creo que en Galicia el PSOE está entregado a Marea y Podemos, prueba de ello es que gracias a los socialistas gobiernan en ciudades como La Coruña o Ferrol sin haber ganado. Los nacionalistas, el BNG, verían con buenos ojos un Gobierno presidido por el candidato de Mareas/Podemos, con el apoyo socialista. En nuestro caso se ve complicado que haya bloqueo porque está claro que las opciones son dos, gobierno con mayoría absoluta del PP o la amalgama del resto de partidos.

—Tras dos mayorías absolutas consecutivas ¿El 25-S sólo vale repetirla de nuevo para poder gobernar?

—Si queremos ser realistas, la única manera de tener estabilidad en Galicia y que a las pocas horas podamos conformar un Gobierno es sacar mayoría absoluta.

—¿Está claro quién es su rival?

—La mayoría de los gallegos, entre los cuales yo me encuentro, no somos capaces de saber cuál es la alternativa al PP en este momento, ni cuál es el candidato a presidente de la Xunta de cada partido. El gran lío político que se vive actualmente en la oposición nunca antes había existido. En este momento la opción es o el PP o cinco fuerzas políticas, no hay ninguna otra alternativa.

—¿El mensaje durante la campaña puede ser «el PP o el caos»? ¿Piensa que calará en la sociedad gallega?

—Yo no me atrevería a decir el caos, yo diría un gran lío político y una enorme inestabilidad. Estamos viendo durante todos estos años cómo los proyectos alternativos al PP caen en crisis. Hemos conocido tres secretarios generales del PSOE, dos portavoces del BNG, que los partidos que se presentaron en el 2012 bajo la forma de AGE ya no están, que ahora aparece Marea –hay 42 Mareas en Galicia– y Podemos, que en este momento está dividido en tres facciones distintas. Ante esta perspectiva no me atrevo a decir que es un caos, pero estoy seguro de que cada gallego tiene su propia opinión.

—Podemos ha vivido en Galicia la primera revuelta en la que se ha impuesto Marea. ¿Puede ser este el primer fracaso de Pablo Iglesias a nivel nacional?

«En Marea está decepcionando a sus votantes en las ciudadades en las que gobierna»

—Podemos empezó de forma experimental en Galicia en 2012, a través del candidato Beiras, que obtuvo un resultado electoral superior al previsto, con nueve escaños frente a los siete del BNG. Ese experimento populista se está asentando. Marea no quieren llevar el nombre de Podemos, porque pretende pasar como algo nuevo para el electorado, algo a estrenar, que genere esperanza, y por eso evita que se les relacione con Podemos. En su contra está que Marea está decepcionando a sus votantes en ciudades en las que gobiernan, como son los casos de La Coruña, Ferrol o Santiago. Y, además, todo el mundo sabe que las Mareas son de Podemos y Podemos son de Mareas.

—Han pasado 16 meses desde los comicios locales de mayo de 2015. La gente votó populismo en muchas ciudades. ¿Cree que la acción de gobierno de estas formaciones durante este tiempo hará que el voto vuelva de nuevo a los partidos tradicionales?

—Dependerá de los aciertos de los partidos que hemos mantenido la democracia en España durante los últimos cuarenta años. Si acertamos regresará el voto. Estoy convencido de que el populismo es un efecto secundario de la recesión y de la crisis económica, pero es una ideología muy antigua, que se presenta con un ropaje nuevo. Al final la cerveza se impondrá a la espuma.

Ocho años con mayoría absoluta dan para hacer muchas cosas. ¿Qué le queda por hacer?

—Lo primero que tiene que hacer un dirigente político cuando se presenta a la reelección es dar cuenta de lo que ha hecho con los votos que recibió y someterse al veredicto de los ciudadanos. En segundo lugar tiene que explicar lo que va a hacer si logra la mayoría. Presentaré un programa para finalizar las reformas, mantener el crecimiento económico e impulsar la creación de empleo como hemos hecho a lo largo de estos años. Los gallegos saben que hoy tenemos 83.000 personas menos apuntadas en las listas del paro que en 2012, que hoy tenemos casi 50.000 personas afiliadas más en la Seguridad Social, que nuestra economía crece por encima del 3% y que hoy tenemos más hospitales, más servicios sociales, más plazas de formación profesional y más profesores por alumno. Por lo tanto los gallegos saben que hemos conseguido llegar a fin de mes sin la ayuda y sin el rescate del Gobierno de España, blindar los servicios públicos, la sanidad y la educación y, por último, garantizar la estabilidad de las instituciones. En cuanto al proyecto, tenemos que seguir reduciendo el paro hasta situarlo por debajo del 10%, para eso necesitamos que la economía siga creciendo. Si esto es así, tendremos más renta para redistribuir.

—¿De qué está más orgulloso de su gestión de Gobierno?

—Yo no le he causado problemas a los gallegos. Ni a los que han votado al PP ni a los que han votado otras opciones. He intentado durante la recesión y la crisis económica encontrar soluciones e incrementar la autoestima de nuestro pueblo. Nosotros le podemos decir a las comunidades del Mediterráneo y a otras autonomías españolas que hacemos los deberes. De esta manera hemos mantenido nuestro autogobierno y Galicia es viable. Y, además, no le hemos causado ningún problema a España, al contrario. Hemos demostrado que es posible mejorar los servicios públicos aun teniendo menos recursos, que lo público también puede ser eficiente y que una comunidad autónoma puede ser responsable y cumplir los criterios de consolidación fiscal fijados por la UE.

—¿A qué se debió la pérdida de las alcaldías de las principales ciudades coruñesas en mayo de 2015?

— No advertimos la decepción social que produjo la recesión y la crisis. A esto se unió que España inició la ruptura del bipartidismo desde el punto de vista electoral. Sin embargo, el que más sufre el fin del bipartidismo es el partido socialista, que había tenido mayorías absolutas durante veinte años en La Coruña y Santiago, además de gobernar en Ferrol y Orense. Hoy el PSOE es el tercer partido de Galicia. Pero el segundo damnificado ha sido el PP. A partir de ahí hemos entendido el mensaje y hemos reaccionado renovando el gobierno y el partido.

—Galicia es una de las pocas comunidades que cumplieron con el objetivo de déficit este año ¿Los ajustes se han terminado ya?

«Un gran acuerdo por la natalidad en nuestro país es totalmente inaplazable»

—Tenemos mucha menos deuda pública que la media del resto de las comunidades autónomas, por lo tanto tenemos menos intereses que pagar y tenemos mayor solvencia en nuestras cuentas públicas. No va a haber más ajustes si tenemos un Gobierno de España que implemente una política económica de crecimiento y de empleo. Me preocupa como presidente autonómico la viabilidad del sistema sanitario público, me preocupa un sistema de financiación presionado por la amenaza del independentismo, y, como español, me preocupa la viabilidad de la Seguridad Social. Y ahí tenemos que tomar decisiones.

—La viabilidad de la Seguridad Social depende en gran medida de revertir uno de los grandes males que sufre España, que es la baja natalidad y que en Galicia es especialmente grave. ¿Qué se puede hacer para solucionarlo?

—Lo primero que tenemos que hacer es aceptar que es uno de los principales problemas de nuestro país y hay que trasladarlo a la agenda política nacional y de la Unión Europea. Porque Europa nunca ha sido tan viejo continente como ahora. Creo que hay que enfocar medidas fiscales, sociales y laborales para que se facilite la conciliación y la maternidad. En Galicia hemos conseguido este curso que los niños gallegos no tengan lista de espera para entrar en una guardería, hemos creado una tarjeta de 100 euros al mes para alimentos, medicinas y vestimenta que actualmente llega al 85% de los bebés nacidos aquí. También tenemos las desgravaciones fiscales más altas de España, que unidas a las del IRPF a nivel estatal las hacen muy interesantes. Pero hay que seguir profundizando en esas medidas para facilitar que un bebé que nace en Galicia o en España no sea una carga económica para sus padres. Que el bebé no cree tensión económica y ahí hay que trabajar con más políticas sociales enfocadas hacia este asunto. Un gran acuerdo por la natalidad en nuestro país es inaplazable.