Enrique López Veiga
Enrique López Veiga - ABC
Accidente en Vigo

«La gente a posteriori dice cosas que a lo mejor tenía que haber dicho antes»

Enrique López Veiga, presidente del Puerto de Vigo, mantiene que en la zona afectada por el derrumbe no existen usos portuarios y ve nítida la destribución de competencias: «La única obligación del Concello, lo dice clarísimamente el convenio, es de toda la estructura. No dice de la parte de arriba sí y de la parte de abajo no. Dice de todo. Y es lo normal», señala

SantiagoActualizado:

Enrique López Veiga (La Coruña, 1947) defiende sereno, pero «con rotundidad», el buen hacer de la Autoridad Portuaria de Vigo antes, durante y después del desplome de la dársena durante un concierto del Marisquiño. En conversación con ABC, se sacude la ofensiva lanzada en los últimos días por el alcalde, Abel Caballero, y le recuerda, primero, que la autorización del espectáculo es «competencia de los ayuntamientos», y que el mantenimiento de la plataforma, «de todo», también le corresponde al consistorio. Así, en la resaca de lo que pudo ser una catástrofe, Veiga también se despacha contra quienes ya advertían todos los riesgos, y aún así guardaron silencio.

—¿Quién es el responsable final de que el Marisquiño se hubiera celebrado en esa dársena?

—El responsable final no es el Puerto. El Puerto da una autorización al Marisquiño para hacer un festival a riesgo y ventura en toda la zona. Eso sí, se le exige un plan de autoprotección que nos presentó —ahora estoy sorprendido porque me entero de que no lo registraron en la Xunta— y, además, la contratación de un seguro de responsabilidad civil, algo normal en estos actos. Y ahí acaba la responsabilidad del Puerto. La ley de espectáculos de Galicia dice claramente que la licencia para esas actividades es competencia de los ayuntamientos cuando es uno, y de la Xunta, en caso de que fueran dos. El ayuntamiento tiene que controlar, con sus medios o con otros que contrate, si el espectáculo es adecuado a la zona. Eso es su competencia clarísima.

—El Ayuntamiento les pasa la pelota: dice que ninguna ciudad mantiene muelles.

—El contrato de espectáculo conlleva que para cada zona donde se vaya a hacer un evento tiene que haber un control de las estructuras. Eso lo hacen los organizadores, de acuerdo con el plan de autoprotección, y también lo tiene que hacer el ayuntamiento. El Puerto no, porque no es competente.

—Incluso dicen que se mantuvo una reunión en el edificio del Puerto con personas vinculadas a la seguridad del concierto y que todo era regular.

—Nosotros siempre presumimos buena fe, suponemos que todo esto fue autorizado por el Concello. No me cabe en la cabeza que no lo esté. Pero esa reunión fue para otros motivos. Fue a petición del Marisquiño para decirnos cómo iba a organizar las cosas y coordinarse y ponerse de acuerdo en materia de seguridad.

—Echando la vista atrás, ¿hubo dejación en la conservación del pantalán? El arquitecto de la plataforma hasta asegura que conocía la situación de desgaste de la obra.

—Pues yo le hubiera agradecido que lo hubiera notificado oficialmente. A mí no me consta. La gente a posteriori dice muchas cosas que a lo mejor tenía que haber dicho antes. Yo tengo que decir que la zona que se hundió no es portuaria. No hay que mirar la delimitación de usos. Ahí no hay ninguna actividad portuaria. No se atraca ni se desatraca, no es una zona de carga y descarga, no hay operaciones portuarias… Es únicamente un paseo, y la única obligación del Concello, lo dice clarísimamente el convenio, es de toda la estructura. No dice de la parte de arriba sí y de la parte de abajo no. Dice de todo. Y es lo normal. Si el Puerto cede unos espacios, es lógico que el Ayuntamiento se haga cargo del mantenimiento.

—Otros expertos alertan de que el desgaste podría haberse extendido a otras zonas del paseo, ¿usted es favorable a cerrarlo, aunque sea preventivamente?

Hemos cerrado por lógica, y aparte por instrucción de la jueza. Hemos puesto vallas hasta la zona de Julio Verne. Ahora que ya se ha desprecintado, haremos un estudio de parte y revisaremos todo, porque queremos tener nuestros propios estudios técnicos y aprovecharemos para revisar a ver si las estructuras tienen algún problema de ese estilo, pero hasta ahora nadie nos lo había dicho.

—O sea, que cree que ha llegado el momento de plantear revisiones periódicas en este tipo de plataformas.

—Periódicamente el servicio de mantenimiento las va revisando. Por ejemplo, recientemente hemos revisado todos los muelles antiguos, la sillería antigua porque alguien nos había advertido de que podían haberse registrado desplomes; y también revisamos el muelle de comercio. Tenemos un servicio que permanentemente actúa cuando hay señales de desperfecto, esto es el pan nuestro de cada día. Claro, en la zona que no era de nuestra competencia, no hemos hecho un esfuerzo especial.

—El martes ya dijo que esperaba que la justicia obligara a indemnizar a los heridos, ¿cree que el Puerto podría asumir al menos alguna parte?

—Claro que no. Por eso cuando autorizamos un evento dejamos que se haga en nuestro suelo, pero lo hace usted a su riesgo y ventura, y para eso tiene que tener un seguro de daños. Lo normal es que ese seguro cubra esos desperfectos, y sobre todo el resarcimiento a las víctimas, que tienen derecho a las reclamaciones oportunas. Lo primero que habrá que ver es si los organizadores se responsabilizan de lo que está en la normativa, y su seguro lo tiene que cubrir.

—¿Y cabría la posibilidad de que las administraciones respondieran como responsable civil subsidiaria?

—Eso lo tiene que decidir un juez. Yo soy prudente. Me limito a señalar hechos, a la norma. A la gente le tiene que quedar claro que el Puerto no tienen ningún beneficio de estos eventos. Es más, son un problema, porque durante el tiempo del evento no pueden circular grandes piezas camino del puerto comercial. Hemos sido tremendamente restrictivos, solo aceptamos el Marisquiño por su repercusión. Hemos rechazado otros parecidos porque el Puerto no tiene ningún beneficio.

—Con el accidente, ¿valora que el Marisquiño se celebre en otro lugar completamente ajeno al Puerto?

—No soy muy partidario de tomar decisiones en caliente. Vamos a ver la instrucción judicial, y las responsabilidades que determinará un juez. Pero visto lo visto, vuelvo a decir, al Puerto no le interesa hacer esto. Le interesa al comercio, la ciudad, y los organizadores. Tendremos que tener todo eso en cuenta y hacer una reflexión muy seria.

—¿Ha vuelto a hablar con Abel Caballero? En público parece que el enfrentamiento entre Autoridad Portuaria y Ayuntamiento está bastante enquistado.

—Siempre he tenido un trato cordial y lo voy a seguir manteniendo, lo cortés no quita lo valiente. Pero cada administración tiene que defender lo que cree que es justo, y yo lo tengo que hacer con claridad y rotundidad, sin ninguna descalificación ni ninguna falta de respeto hacia el alcalde.