Torra, hoy al entrar en el TS para seguir la última sesión del juicio - AFP | Vídeo: EP

Torra amenaza al Estado con otra intentona unilateral: «Lo volveremos a hacer»

El presidente de la Generalitat se compromete a recomponer la unidad independentista

BarcelonaActualizado:

Como si se tratase de una reedición política del «vuelva usted mañana», el independentismo siempre acaba dejando para más adelante una nueva gran movilización popular. Cuando el Estado intervino la autonomía con el 155 se auguraba una potente reacción en las calles que acabó en nada. Otro tanto debía suceder con el encarcelamiento de los líderes del procés, o más tarde con el inicio del juicio. Tampoco hubo masas en las calles, como tampoco las hubo ayer en la sesión final de la vista oral en el Tribunal Supremo (TS). El nuevo horizonte se dibuja ahora para la vuelta del verano, cuando al calor de la movilización tras la sentencia el independentismo especula con un nuevo arreón unilateralista, el «momentum» al que ha aludido el presidente Quim Torra en ocasiones.

«La respuesta a la sentencia pertenece a todo un pueblo, y es irrenunaciable». Después de la «represión de otoño» y de la intervención del 155, tras la sentencia llegará la «hora de recuperar el hilo de la historia», aseguró ayer Torra desde el centro Blanquerna de la Generalitat en Madrid, donde compareció tras concluir la sesión final del jucio en el TS. Citando la palabras del presidente de Òmnium Jordi Cuixart, Torra apuntó: «Yo también estoy convencido de que lo volveremos a hacer». De nuevo sobre la mesa, la intentona unilateral que le exigen entidades como la ANC pero para la que no hay, ni de lejos, unidad política para llevarla a cabo.

«Soy consciente de que, durante este tiempo, algunos han dudado de nuestra determinación. Sepáis que mi compromiso ha sido y es trabajar desde el primer momento para que Cataluña se convierta en un Estado independendiente. No nos podemos permitir malgastar el camino recorrido. Yo no lo permitiré. Es la hora del país», añadió.

Retórica

Las palabras de Torra demuestran más anhelo que concreción ante una unidad independentista maltrecha y un deseo de normalidad en una parte mayoritaria de la población catalana más que evidente. Ayer fueron unos pocos miles los que acudieron a las concentraciones convocadas en distintas poblaciones para exigir la libertad de lo que denominan «presos políticos», unas movilizaciones que daban continuidad a la retransmisión en pantalla gigante de los alegatos finales de los encarcelados.

Torra y parte del secesionismo -la ANC, Puigdemont y su entorno, la CUP...- siguen instalados en una retórica incendiaria que no acompañan con hechos. Ahora tras la sentencia prometen otro otoño insurreccional.