Colau y Maragall, durante su tenso cara a cara
Colau y Maragall, durante su tenso cara a cara - PEP LAGO

ELECCIONES MUNICIPALES BARCELONAEl procés tensa el acercamiento final entre Colau y Maragall

La candidata, en su faceta menos soberanista, defiende que no es separatista aunque quiere «avanzar por las libertades», y el alcaldable de ERC le reprocha que es «la última esperanza del unionismo»

BarcelonaActualizado:

El procés ha acabado, una vez más, protagonizando la campaña de Barcelona y lo ha hecho con contundencia en el último día. La alcaldesa y candidata a la reelección, Ada Colau, y el candidato de ERC y segundo posible ganador de las elecciones según las encuestas, Ernest Maragall, han aprovechado un crispado cara a cara programado este viernes en Ràdio Barcelona para intentar contraponer sus programas y sacar a relucir, o al menos fingirlo, sus grandes diferencias en relación al conflicto político catalán.

"En un contexto difícil la ciudad no se ha parado. Hemos mostrado lealtad institucional en temas clave, pero con el gobierno Torra todo ha cambiado. La Generalitat ha desaparecido en sanidad, educación, dependencia, seguridad... No es aceptable que usted forme parte de una Generalitat que no deja de decir que la culpa es de Madrid, porque están devaluando la institución catalana", le ha espetado Colau a Maragall cuando hablaban de la inseguridad creciente. Él solo ha podido contestarle que estaban allí para hablar de Barcelona y no de otras cuestiones.

La temática no ha cambiado, a pesar del intento del candidato de ERC por hablar de cambio climático o de las huelgas de Metro que la alcaldesa no ha sabido gestionar en su mandato. Cuando ella, siguiendo en la misma línea, le ha preguntado por las declaraciones de Quim Torra diciendo que Barcelona "ha abdicado" como capital catalana, él le ha respondido cuestionándole "por qué no habla de lo que está pasando hoy en el Congreso" [en alusión a la suspensión de los diputados presos]. "No la escucho hablar del pacto con el señor Collboni, que es lo mismo que el señor Borrell, que está con el 155 y con la represión... Usted ha acabado situándose como la última esperanza del unionismo", le ha espetado.

Muy enfadada pero sin perder las formas, la alcaldesa ha denunciado que Maragall, como Quim Torra, hace un "discurso de buenos y malos catalanes". Con una postura diferente a la que ha mostrado en el gobierno municipal, en donde ha sido muy partidista, Colau ha clamado para defender una ciudad de todos pero dejando claro que "hemos sido la administración que más ha denunciado las cargas del 1-O, hemos denunciado policías y siempre hemos pedido la libertad de los presos políticos. ¡Cómo me acusa a mi de ambigua...!", se ha quejado, para acto seguido decir claramente que "yo no soy independentista. Mi objetivo es avanzar en las libertades".

«Quim Torra, su búnker»

Maragall le ha dicho que era legítimo no ser separatista, pero le ha recordado que la situación actual "reclama más que expresiones de solidaridad y usted responde con ambigüedad. Con denuncias pero con noviazgo con el PSC". También ha lamentado sus cargas constantes al Govern como culpable de la situación municipal y que "el presidente Quim Torra se ha convertido en su refugio, su búnker". "Yo solo le exijo compromiso político, no se puede estar a la vez en los dos lados. Su equidistancia ha llegado al límite", ha continuado.

Aunque la crispación no ha llegado a más, ha sido evidente durante la hora y media de cara a cara. De hecho, ya en su primera intervención, Colau ya le ha reprochado a Maragall que vaya diciendo que su objetivo sea "hacerme desaparecer del Ayuntamiento", lo que le ha ido bien al republicano para recordarle que es porque durante su mandato "ha generado muchas expectativas que no se han cumplido o se han quedado a medio camino".

En un primer momento, Colau ha querido contestarle recordandóle sus avances en materia de vivienda, a pesar de que hubiera querido hacer más. Maragall le ha ejemplificado con un tajante "mucho ruido y pocas nueces" su acción hecha, lo que ha indignado a la acaldesa, que ha recriminado a ERC, como ya ha hecho estos días, que la Generalitat haya aprobado justo esta semana un decreto ley para regular los precios del alquiler.

La inseguridad creciente en la ciudad y la inacción municipal al respeto también ha salido en el cara a cara. Colau se ha excusado en sus funciones incidiendo en que la seguridad es responsabilidad del Govern y que éste "ha dado las espaldas y tendría que dar explicaciones por ello". Ante la respuesta de Maragall de que era "imperdonable" la gestión actual y de que hace falta más colaboración para gestionarlo.

Al final, en su minuto de oro final, Maragall ha defendido que las elecciones van "de continuidad o de cambio, de progresismo de palabra o de hechos, de monarquía española o república catalana, de abrazos a los del 155 o a las víctimas de la represión, de Collboni y Borrell o Junqueras y Forcadell". Frente a ello, la alcaldesa ha pedido el voto para los que quieran "una ciudad para todos". "Tenemos que tejer acuerdos y consensos" y "Maragall y Collboni tienen que mirar a su izquierda en lugar de la derecha", ha sentenciado. Más allá de este mensaje lanzado, no ha habido ni rastro de posibles pactos entre ambos. El domingo se verá si es así.