Collage realizado a partir de las intervenciones del documental «Resurrecció», con motivo del décimo aniversario de la entrada de los Mossos en le Palau de la Música
Collage realizado a partir de las intervenciones del documental «Resurrecció», con motivo del décimo aniversario de la entrada de los Mossos en le Palau de la Música - ABC

Mariona Carulla: «No he vuelto a hablar con Millet. La relación quedó totalmente rota»

La presidenta de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana saca pecho de su «resurrección» una década después del Caso Millet

La institución lanzará el día 23 de julio, en el décimo aniversario del primero registro de los Mossos, un documental

BarcelonaActualizado:

El próximo 23 de julio se cumplirán exactamente diez años de la entrada de los Mossos en el Palau de la Música. Su registro destapó que Fèlix Millet, Jordi Muntull y su hija Gemma sometieron a un expolio de 23 millones de euros a esta institución. Para recordarlo, se ha encargado a una productora audiovisual un documental en el que, «sin evitar los temas delicados», se de voz a «las emociones y se recuerden las situaciones que se vivieron», explicó ayer el director general del Palau de la Música, Joan Oller. La productora escogida es Broadcaster, que preside el periodista Josep Cuní, y el resultado de su trabajo se podrá ver justo el 23 de julio, cuando el audiovisual, titulado «Resurrección», se colgará en la web Palau Digital. A lo largo de 55 minutos, una veintena de personas explican qué sucedió y las transformaciones que ha vivido el Palau desde entonces.

Aquel día la actual presidenta de la Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana, Mariona Carulla, se enteró por la radio de la noticia. Se acercaba a la edad de jubilación cuando fue llamada a ocupar, «provisionalmente», el cargo que dejaba vacante Millet.

–No es habitual que se conmemoren casos de corrupción con un documental. ¿Habría que hacer más ejercicios de autocrítica?

–Que se trate de una institución tan icónica de Cataluña, tan querida, hace que este caso sea diferente. En 2009 me sorprendió la cantidad de gente que, sin venir a conciertos, se sentía herida por lo que pasó.

–¿El Palau puede ser modelo de transparencia para otros casos de corrupción?

–Somos modelo en muchas innovaciones, y nos copian cosas, lo que nos parece muy bien. Quizás en este caso también somos innovadores y alguien nos copiará. Es un ejercicio que nos apetecía hacer, que será positivo y quedará para el conocimiento de las futuras generaciones.

–Usted ha cambiado mucho en estos años.

–Sí, sí, sin duda. Los primeros dos años tuvimos que dedicar muchas horas. Después ya ha venido un trabajo más agradecido, pero aquella época era ir apagando fuegos. Yo conocía el mundo de la empresa, y en estos años he tenido que aprender también de leyes, y por supuesto de música. Pongo ilusión en lo que hago, y estoy contenta.

–Mucha gente confiaba en Millet en 2009. ¿Usted es ahora más desconfiada?

–No soy desconfiada a priori, pero al salir las primeras evidencias sí que empecé a desconfiar de la gestión de Millet, Montull y su hija, que era un trío hermético que engañaba a todo el mundo, desde las instituciones públicas a los que estábamos a su lado. No me he vuelto más desconfiada, pero sí consciente de que hay que ser muy exhaustivo para que nada así vuelva a suceder.

–Tras todo esto… ¿cómo quedó la relación con Millet?

–No hemos hablado nunca más. No hemos coincidido nunca, la relación quedó totalmente rota. Si me lo hubiese encontrado, quizás por educación le habría dicho buenos días. Solamente lo vi el día del juicio, pero no podíamos hablar porque estábamos físicamente separados.