Dolors Miquel, durante la entrega de premios el pasado lunes
Dolors Miquel, durante la entrega de premios el pasado lunes - BTV

Abogados Cristianos denuncia ante la Fiscalía a Ada Colau y a la autora del Padrenuestro sexual

Según la asociación, Colau podría haber cometido presuntamente un delito por omisión del deber de perseguir delitos

BARCELONAActualizado:

Sigue creciendo la polémica por el controvertido Padrenuestro de índole sexualque la poetisa Dolors Miquel recitó en la gala de entrega de los Premios Ciutat de Barcelona. Así, si ayer fue el líder muncipal del PP quien exigió que se depuraran responsabilidades por lo que calificó de «ofensa», el caso ha saltado hoy a los juzgados después de que la Asociación Española de Abogados Cristianos haya presentado una denuncia ante la Fiscalía contra la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y contra la poetisa Dolors Miquel.

Para Abogados Cristianos, Colau podría haber cometido presuntamente un delito por omisión del deber de perseguir delitos, tipificado en el artículo 408 del Código Penal al «permitir» y «aplaudir» el poema «blasfemo» que recitó Miquel durante los premios el pasado lunes.

«Es intolerable que los poderes públicos aplaudan y promuevan este tipo de actos ofensivos contra las creencias mayoritarias de nuestro país», afirma la presidenta de la Asociación Española de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, que califica de «auténtica burla» la actuación de Colau.

«Cuando es de los políticos y de los alcaldes, que deberían garantizar especialmente este respeto y tolerancia, de donde salen los ataques, es especialmente preocupante», ha subrayado Castellanos en declaraciones a Europa Press.

Asimismo, la asociación ha interpuesto una denuncia contra Dolors Miquel por un delito contra los sentimientos religiosos, tipificado en el artículo 525.1 del vigente Código Penal.

»El Padrenuestro es la oración principal para católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes. Hacer escarnio de ella es una grave ofensa para millones de ciudadanos», subraya Castellanos.

«Contra los católicos parece que está todo permitido, parece que no tenemos ni derecho a protestar. Lo único que pedimos es que se nos trate con respeto, algo que es bueno para nosotros y para el resto de personas. En un país donde se prima el respeto y la tolerancia esto es lo mínimo: que no se insulte a nadie, que no se veje a nadie», advierte Castellanos.