Silvia Clemente en su presentación como candidata a las primarias de Cs en Castilla y León
Silvia Clemente en su presentación como candidata a las primarias de Cs en Castilla y León - ICAL

Los técnicos no aclaran si se votó en las primarias de Cs desde las Cortes

La Fiscalía reclama al Parlamento regional los informes técnicos sobre este asunto

Valladolid Actualizado: Guardar
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La incertidumbre sobre el origen de los votos fraudulentos registrados en el polémico proceso de primarias de Ciudadanos en Castilla y León seguirá en el aire y dejará aún más incógnitas después de que el informe del Servicio de Informática del Parlamento regional señalara que no se pueden «obtener conclusiones» al no reflejarse «todas las conexiones realizadas» -ni en los días de las votaciones ni en el resto- con lo que no se puede saber si alguien votó en este proceso desde un ordenador de las Cortes. Según detalló ayer la institución a través de una nota de prensa, la información que se puede obtener en relación al uso de las IP «se circunscribe a la seguridad informática y a la detección de problemas», mientras que en cuento a las terminales, se tendrían datos «si estos estuvieran conectados a los sistemas de comunicación de la Institución».

El resultado de los trabajos realizados fue explicado ayer a los miembros de la Mesa de las Cortes minutos después de que llegara un escrito procedente de la Fiscalía Provincial de Valladolid, que investiga el posible fraude en 82 votos en las primarias de la formación naranja, en el que se solicita la información que le conste sobre este hecho, incluyendo precisamente los resultados de la labor llevada a cabo por los técnicos informático durante los últimos días. Al respecto, y «atendiendo a los criterios de máxima colaboración y transparencia» los Servicios de la Cámara «se encuentran trabajando para remitir» este solicitud «a la mayor brevedad posible».

Labor preventiva

La Mesa de las Cortes conocieron además los pasos llevados a cabo en este proceso. Así, por un lado, explicaron que fue el 29 de marzo cuando desde la Presidencia se pidió a la Secretaría General para que solicitar «toda la información técnica de la que dispongan». Ese mismo día, se procedió a realizar «actuaciones preventivas» dirigidas a «guardar y a poner a recaudo la información disponible en ese momento para evitar su pérdida permanente».

El 5 de abril, el Servicio de Informática explicó que los sistemas «no están diseñados para auditar sus comunicaciones internas y externas, si no con el objetivo de proteger sus datos y servicios informáticos». Además, los dispositivos existentes para realizar estas funciones de protección «tienen una capacidad de almacenamiento limitada, y periódicamente eliminan la información más antigua para permitir el almacenamiento de la nueva».

Por último, las Cortes trasladaron que «han de actuar ponderando y respetando los derechos fundamentales» que puedan estar implicados en los procesos de comunicación a través de sus IP y sus ordenadores, entre ellos «el derecho al secreto de las comunicaciones, al a intimidad personal y familiar o el derecho al ejercicio del cargo representativo». En todo caso y como ya publicó ABC ya dos días después de las primarias -el 11 de marzo-, los agentes de Seguridad comprobaron entonces que al menos nadie había entrado en el edificio la noche del viernes 8 ni a primera hora de la mañana de sábado 9, las horas en las que se realizaron supuestamente los votos fraudulentos que Cs reconoció y suprimió para dar el triunfo finalmente a Francisco Igea después de concedérselo inicialmente a Silvia Clemente, precisamente expresidenta de las Cortes. En un primer estudio preliminar ya se descartó que esta irregularidad se hubiera podido llevar a cabo.