Detalle del enorme mural situado en la cafetería de la antigua Universidad Laboral de Toledo
Detalle del enorme mural situado en la cafetería de la antigua Universidad Laboral de Toledo
ARTES&LETRAS CASTILLA-LA MANCHA

Un mural extravagante

«La obra de Suzanne Granje y Raymond Edanz se concibió por la fuerza de la voluntad y la casualidad»

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La segunda acepción del vocablo «extravagante» lo define como raro, extraño, desacostumbrado, excesivamente peculiar u original. Todas las expresiones sumadas se pueden aplicar el «Mural del Anillo», situado en la que fuera antigua Universidad Laboral de Toledo. La «extravagancia» comienza con los autores. Dos franceses, Suzanne Grange y Raymond Edanz, que se trasladan a vivir a Toledo. Un matrimonio en el que la mujer pone la imaginación y el hombre la técnica, aunque la afirmación resulte excesivamente taxativa para entenderla al pie de la letra. La segunda de las extravagancias se relaciona con el lugar donde se crea y se instala: un centro educativo. Y en una ciudad, Toledo, antigua y tradicional aún. No es un mural para gentes ancladas en localismos. No es tampoco una obra para personas con incierta sensibilidad artística. Ni para miopes, incapaces de distinguir lo que tiene valor y lo que no lo tiene. El mural se concibió por la fuerza de la voluntad y de la casualidad, como un espacio dedicado a jóvenes y en un lugar por el que todos deberían pasar: la cafetería del centro educativo. Los jóvenes estarían más dispuestos a aceptar lo temas reflejados, las formas con las que se representaba y el espíritu que se había anunciado en un mural más pequeño a cielo abierto, enfrente de la biblioteca, con la inscripción «repanse de joie», una invitación a la vida y a la belleza total. El mural tampoco puede adscribirse a ningún movimiento de los conocidos localmente o de las tendencias nacionales. Trasladaba, según escribió la autora, una narración propia que escribiría mediante la técnica de la escritura automática.

Fauna y flora de un bestiario original
Fauna y flora de un bestiario original

El mural se podría haber confeccionado en pintura, pero se eligió la cerámica. El gres, un gres más duro y resistente al fuego que el habitual, enlaza con la durabilidad de los utensilios primitivos y se prolonga a lo largo de la Historia con diversidad de expresiones. La cerámica, a su vez, entronca con la artesanía de siempre para transformarse en un lienzo espectacular. No es trabajo popular, sino de innovación, ruptura, mezclas atrevidas, minuciosidad de orfebrería, vibración en el espacio de creación. Y personajes, muchos personajes, tanto en la tierra como en el cielo, arriba como abajo, expresión en barro de las reglas que rigen el Universo, según la sabiduría de Hermes Trismegisto. No queda ningún hueco vacío. Donde no hay personajes, flores o animales, lo ocupan seres que pueblan el éter. O libélulas y mariposas que se aproximan a las esferas celestes. O fauna y flora de un bestiario original.

Mariposas y libélulas
Mariposas y libélulas

La última -restan más- de las extravagancias de este mural son sus dimensiones. Ciento treinta metros en tres paredes a las que unas formas desacostumbradas y de colores resplandecientes se han adherido como una piel policroma. En cada una de las paredes se narra una historia de transformación y evolución sobre un paisaje de vegetación feroz y de peces fantásticos. El río Tajo, por entonces con aguas limpias y abundantes, pudo servir como inspiración cercana. Cada panel de los tres que componen el mural funciona con autonomía, aunque la interrelación entre ellos se mantenga en las técnicas empleadas y en los contenidos. De una pared se pasa al lienzo central, un salón de fiestas, a través de una puerta de tipo oriental y se accede a la pared siguiente por una puerta distinta a la anterior. Lo mismo ocurre con las tonalidades imperantes en cada escena. En el lienzo en el que figura Toledo predominan los colores tierra y malvas. En el central, los azules intensos, amarillos y dorados. Y en la última de las escenas se imponen intensas variaciones de rojo que contribuyen a crear el ambiente hipnótico que trasmite el mural. Todo resulta raro, extraño, desacostumbrado, y excesivamente peculiar u original.