CARTA AL DIRECTOR

A la consejera de Bienestar Social

«Apelo a su persona como consejera para que utilice su cargo para mejorar las calidad de vida de los residentes en la residencia de mayores Barber de Toledo»

TOLEDOActualizado:

A Aurelia Sánchez, consejera de Bienestar Social de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha:

Hoy, Viernes Santo, reflexionaba sobre la Cruz que como cristianos llevamos a cuestas, al menos así lo pensamos los que creemos en Jesús. Y en esto viene a mi memoria mi hermana mayor, Inés Alba Benayas, de la que soy tutora legal y a la que prometí defender, hablar por ella, ser su «voz». Ella vive en la Residencia de Mayores «Barber» de Toledo, de titularidad pública.

Pues bien, señora consejera, el día 2 de abril, presenté un escrito dirigido a usted contándole cómo mi hermana, dependiente e incapaz en su grado máximo, por su hemiplejia, deterioro cognitivo y su afasia (no habla), se había caído de la cama (mal estado de la barandilla) durante la siesta, y fue encontrada en el suelo, con dos brechas en párpados inferior y superior del ojo izquierdo, además de politraumatismos que hacían sospechar posibles fracturas, que, gracias a Dios, no lo fueron. En cualquier caso: una mujer de 75 años, caída en el suelo, sangrando, sin poder chillar, ni pedir auxilio. Me veo en el deber moral de escribir estas letras ya que usted no ha tenido la deferencia de contestar a mi escrito, imagino que por los múltiples actos electorales del momento o porque tenga muy ocupada su agenda.

¿Su Cruz? Efectivamente la Cruz la lleva a cuestas todo lo mejor que puede, después de su cáncer de mama, de su hemorragia cerebral por la que entró al Virgen de la Salud por su propio pie y salió en estas condiciones, a merced siempre de que las personas que la rodean, tanto familiares como profesionales, que la queramos hacer pasar un día «agradable». Me gustaría hacer público que la Residencia de Mayores funciona porque hay mucha gente con una «vocación y humanidad» que trabaja sin unas condiciones tan estupendas como ustedes se jactan en decir, y aun así, sale adelante. Una sola persona de mantenimiento; por la noche, una enfermera/o y dos auxiliares, con 100 residentes a su cargo, 70 en la tercera planta, todos ellos dependientes como mi hermana. La segunda de paliativos que empezó con personal de enfermería y ya no cuenta con él, etc, etc. Y no se puede hablar de calidades cuando una barandilla tiene holgura, causa por la que se cayó mi hermana y sufrió ese traumatismo que a día de hoy le mantiene con calmantes.

¿Cruz?, claro que sí, Jesús sufrió más y así lo pensamos desde la Fe, pero señora consejera, si se ponen los medios reales, los que se necesitan de verdad, se podría hacer que estas personas residentes en centros públicos tengan una vida más digna y de calidad y no carguen con más cruces de las necesarias.

Le invito a que pase un día por la residencia y vea un rato la televisión, cómo se les amenizan las tardes a los residentes, qué materiales tienen para echar una partida como dicen ellos, un parchís… Se pasan toda la tarde mirando una pared y el que tiene visita, baja con la familia a dar paseo. Si no, nada de nada. Por eso mi querida señora, apelo a su persona como consejera y utilice su cargo, que pagamos entre todos incluida mi hermana (que era funcionaria de Castilla-La Mancha) para que se mejoren las calidades de vida de los residentes y pensemos que en algún momento, podemos tener nosotros una camita para finalizar nuestra vida en un centro así.

Sigo dando gracias a Dios por permirme ser, juntos a mis hermanas, la voz de esta HERMANA MAYOR.

Mª del Pilar Alba Benayas